En Los Reporteros analizamos la operación realizada por Estados Unidos para juzgar a Maduro y los intereses geopolíticos y económicos detrás.
2026 ha comenzado con el ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Una acción que muchos venezolanos acogieron con la esperanza del final del régimen, pero que ha sembrado todas las dudas. A pesar de la liberación de algunos presos políticos y la próxima reunión con la jefa de la oposición, María Corina Machado, Trump ha dejado claras sus intenciones: hacerse con el petróleo venezolano y mantener al frente a la mano derecha de Maduro. Lo único claro, de momento, es que Estados Unidos ha roto todas las reglas del orden internacional.
“Un asalto espectacular, como nunca nadie había visto desde la segunda guerra mundial": hace una semana EEUU lanzó contra Venezuela la operación “Resolución absoluta”. El objetivo: capturar a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. La operación fue explicada la mañana del domingo española por el propio DonaldTrump: “Estaba oscuro, pero conseguimos capturar a Maduro y a su mujer Cilia Flores. Los dos se enfrentan ahora a la justicia americana. Están detenidos por narcoterrorismo contra Estados Unidos".
La CIA había colocado espías en el Gobierno de Maduro. “Después de meses de trabajo de los equipos de inteligencias, sabíamos cómo se movía, dónde vivía, dónde viajaba, qué comía…” Dos de la mañana en Caracas. Trump dio la orden de intervención. Se activa la fuerza DELTA, una de las unidades de élite del ejército estadounidense. En cuestión de minutos, toda la comitiva de helicópteros abandona Caracas.
Expertos, como el profesor de Relaciones Internacionales Rafael García, con quien hablamos, creen que alguien tuvo que ayudar a EEUU desde dentro. Mientras Delcy Rodríguez, la vicepresidenta chavista, desde Caracas, pedía una prueba de vida en esas horas de incertidumbre: "Exigimos al Gobierno de Donald Trump prueba de vida inmediata del presidente Maduro y de la primera dama".
No hubo que esperar mucho, EEUU dentro de la cinematografía que enarbola Trump, publicó su primera foto durante su traslado a la cárcel de Brooklin. En ella aparece con cascos, antifaz y un comentado chándal de la marca estadounidense Nike. Al poco, un video esposado y en sandalias. El dirigente aterrizó en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, en el norte del estado, escoltado por agentes federales que le trasladan a la sede de la DEA.
Delcy Rodríguez es designada por el Tribunal Superior de Justicia como presidenta y pone a su hermano, Jorge Rodríguez, al frente de la Comisión de Diálogo y Paz. Expertos como Casilda Rueda, profesora de derecho internacional de la Universidad de Sevilla, o Rafael García Pérez, profesor de Relaciones Internacionales de la UPO afirman que se ha violado el Derecho Internacional y el "conjunto de normas" que guiaban la convivencia internacional".
El revuelo ya se había generado no sólo en las calles de Caracas, donde se manifestaban chavistas y opositores. "Defendiendo nuestra patria, a exigirle al presidente del imperio yanqui que nos devuelva a nuestro presidente Nicolás Maduro". "No vamos a dejar que el señor Trump venga a administrar los recursos del país donde nació nuestro comandante Simón Bolívar". "Lo primero que hay no es claridad. Toca esperar".
En España viven algo más de setecientos mil venezolanos. Auxiliadora Piñero recibe en su casa a Los Reporteros. Lleva 26 años viviendo en Sevilla. "La captura, juicio y condena de Maduro, para nosotros, es una victoria. Sea de donde sea que haya venido, pero realmente que nos queden todavía los tentáculos del chavismo dentro de Venezuela... Que son larguísimos..."
Otros compatriotas comparten su alegría y describen el régimen venezolano advirtiendo de que "quedan los tentáculos del chavismo" y de que entre la población "hay mucho temor a hablar, mucho menos a celebrar". Y relatan la incertidumbre que viven los venezolanos en su país.
Dos días después de la captura, Trump vuela desde su residencia de Mara Lago, en Florida y apunta a sus siguientes objetivos. “Colombia está muy enferma. Está produciendo cocaína y vendiéndola a Estados Unidos. No lo va a hacer siempre. ¿Eso significa que podría haber otra operación? Podría ser".
Cuba también está en el punto de mira. “Cuba está lista para caer. Se está hundiendo", decía Trump. García Pérez asegura que "a lo mejor es posible que el secretario de Estado, Marcos Rubio, al tener ascendencia cubana, pueda animar esa opción. Pero Cuba creo que no ofrece ningún activo económico ni estratégico que amenace los intereses norteamericanos, por lo tanto, no creo que esté en su punto de mira".
Casi al mismo tiempo Maduro y su esposa son trasladados a declarar por narcotráfico y terrorismo. Y Trump anza este mensaje de advertencia a Delcy Rodríguez: "Necesitamos acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y a otras cosas en el país que nos permita reconstruirlo". Para la transición, Trump ya ha avisado: no contará con María Corina Machado, recientemente nombrada Premio Nobel de la Paz.
Marcos Rubio, secretario de Estado de EEUU, decía que "María Corina Machado es fantástica, la conozco desde hace años y ella es todo el movimiento. Pero aquí estamos lidiando con una realidad… La mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela y tenemos problemas a corto plazo que se deben abordar de inmediato".
Juan Rodríguez Garat, almirante retirado, experto en geopolítica y defensa asegura que "la presión que puede poner Trump sobre ella es muy limitada. Es muy difícil que esté dispuesta, Delcy, a ceder cosas que no quiera ceder. Cederá el petróleo porque no le importa, porque le viene hasta bien, pero no va a ceder el cambio de régimen".
Y García Pérez añade: "Estados Unidos no creo que busque ni la libertad, ni la democracia, ni un aliado, está buscando las materias primas, la posición estratégica, la exclusión de competidores, China, pero también Unión Europea y otros países".
Su prioridad es otra. Venezuela guarda su gran tesoro bajo tierra: el petróleo. Es el país con más reservas del mundo. Más que Arabia Saudí, Irán o EEUU, el mayor productor de crudo del mundo, con el 17% de las reservas, pero sólo vende un 1% de la cuota mundial dejando mucho margen para el crecimiento. EEUU podría hacerse con el 30% del total mundial.
Y sus amenazas se extienden hasta Europa. “Necesitamos Groenlandia para una situación de seguridad nacional. Es tan estratégico. En este momento, Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes. Necesitamos Groenlandia", decía Trump, que ya citó este territorio anexionado a Dinamarca en su discurso de investidura.
García Pérez cree que "es posiblemente la situación más difícil por la que atravesamos desde que se creó la Unión Europea. Lo que está en juego es nuestra propia supervivencia. Y el encadenamiento de acciones unilaterales de EEUU, de acciones de fuerza, está marcando una pauta que hace temer que posiblemente la próxima baza a incluir sea territorio europeo, en este caso Groenlandia. Estados Unidos ha asumido en sus documentos estratégicos que dentro de 30 años la Unión Europea no va a existir".
Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía Aplicada de la UPO, recomienda que "no olvidemos que la UE son 27 países, 28 países, que se unen y deciden cosas en las que todos tiene que estar de acuerdo, y eso es muy difícil, esto dificulta que Europa pueda posicionarse de una manera estratégica, como lo pueden hacer EEUU, China o Rusia, donde las decisiones se toman de una forma más sencilla".
A eso se suma, según Casilda Rueda, profesora de Derecho Internacional de la Universidad de Sevilla, que “Europa ha perdido su poder porque hace tiempo no supo ver cuál era su situación. Europa tendría que haber trabajado más su autonomía estratégica, y no nos veríamos ahora en una situación de cierta indefensión".
España, Francia, Alemania e Italia han expresado su preocupación, instando a la desescalada. El mensaje, sin embargo, va más allá. A China. Según García Pérez, "parar a China es el objetivo estratégico principal de Estados Unidos. Estados Unidos lleva décadas tratando de frenar a China, diría que casi por todos los medios, y no lo ha logrado. Posiblemente en 5 años, en 10 años, se podría producir un sorpasso de China, de la economía china sobre la de EEUU. En este contexto, que ellos lo contemplan como una amenaza, parece que están movilizando todos los recursos posibles para mejorar su posición relativa".
Mientras, Maduro se sentó el lunes por primera vez en el banquillo ante un juez federal en Manhattan, acusado formalmente de narcoterrorismo. "¿Es realmente Maduro o está detrás de las redes de narcotráfico?". La periodista venezolana Ronna Rízquez, cree que "Venezuela está viviendo en un autoritarismo, una dictadura, donde el gobierno que lideraba Maduro tenía el control de absolutamente todo. Si controla todo, y en Venezuela hay narcotráfico y redes criminales, y operan carteles, y hay relaciones con grupos colombianos, como Sinaloa, bueno, pues, ¿cuál puede ser la respuesta a eso?".
¿Pero podrían imputarle otros cargos? Rízquez tiene "la esperanza de que sí, porque aunque los otros crímenes son también terribles, la mayoría de los venezolanos esperan la justicia para esas personas que han sido detenidas arbitrariamente, por los presos políticos, por las personas que han sido torturadas, víctimas de ejecuciones extrajudiciales...".
El almirante Rodríguez Garat considera que “el narcotráfico es una disculpa de cara al exterior. El petróleo es una disculpa de cara al interior. Sus votantes, el movimiento MAGA, le ha dicho a él que nada de guerras en el mundo para llevar la democracia. Que América, para los americanos, y quieren ser aislacionistas. Les habla del petróleo a sus bases para decirles: vamos a ganar todos, nos vamos a hacer más ricos. Está trabajando no por la democracia en Venezuela, sino por hacer más ricos a los estadounidenses. Pero probablemente tampoco sea lo que quiera. Trump quiere una victoria que realce su nombre, su figura... A Trump sólo le importa Trump”.
Venezuela ha entrado en una etapa de transición incierta tras la captura histórica de Nicolás Maduro, lo que podría abrir espacio para una nueva fase no sólo para una reconciliación interna, sino también para un incierto panorama internacional.