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Repsol plantea a Trump triplicar su producción de petróleo en Venezuela

El presidente de EE.UU. ha reunido en Washington a los primeros espadas de la industria petrolera global para liderar la reconstrucción de la Venezuela post-Maduro, que piden un marco legal estable y protección sobre el terreno.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, le traslada al presidente de EE.UU., Donald Trump, que la empresa está preparada para "invertir con fuerza en Venezuela".

CANAL SUR MEDIA 10 enero 2026

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha reunido en Washington a los primeros espadas de la industria petrolera global para liderar la reconstrucción de la Venezuela post-Maduro. Entre ellos, el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, ha confirmado que la compañía está lista para triplicar su producción. Todos los gigantes energéticos han puesto una condición firme: un marco legal estable y protección sobre el terreno antes de movilizar los miles de millones de dólares que Washington reclama para reflotar el sector. De momento no hay acuerdo en firme.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, le dijo a Trump, que la empresa está preparada para "invertir con fuerza en Venezuela" y para multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios. "Estamos listos para invertir más en Venezuela. Hoy producimos 45.000 barriles diarios, en total, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos tres años, invirtiendo con fuerza en el país", dijo Imaz en una reunión celebrada en la Casa Blanca en la que participaron Trump, varios miembros de su gabinete y representantes de casi una veintena de petroleras.

El objeto del encuentro es tratar el futuro de la prospección y posibles inversiones en el país sudamericano tras la deposición de Nicolás Maduro. "Gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor", le dijo Imaz a Trump durante el encuentro, en el que subrayó el compromiso de la petrolera española a la hora de invertir en EE.UU. El ejecutivo afirmó que en los últimos 15 años la compañía ha invertido 21.000 millones de dólares en operaciones petrolíferas y gasísticas en suelo estadounidense, en lugares como Texas, Pensilvania, Alaska o, según dijo literalmente Imaz, el "golfo de América" (término que Trump y su Gobierno emplean para referirse al golfo de México).

"Estamos en Venezuela, señor presidente, con nuestros socios de Eni, produciendo el gas que garantiza la estabilidad de la mitad del suministro eléctrico en Venezuela", aseguró Imaz, que consideró las operaciones de Repsol como una muestra del compromiso de la petrolera para con la "estabilidad" que propugna el Gobierno Trump. "Además, estamos presentes en el terreno. Tenemos personal, instalaciones y capacidades técnicas", concluyó el directivo, quien también es expresidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), en su intervención.

Además de Repsol, han participado representantes de Chevron, Exxon o ConocoPhillips, y medios estadounidenses apuntaron que también estarían ejecutivos de Continental, Halliburton, HKN, Valero, Marathon, Shell, Trafigura, Vitol Americas, Eni, Aspect Holdings, Tallgrass, Raisa Energy y Hilcorp.Repsol es la empresa ibérica que mantiene una mayor vinculación económica y estratégica con Venezuela, donde opera desde hace más de 30 años y donde tiene derechos mineros, aunque la mayor parte permanece sin desarrollar.

El Gobierno estadounidense revocó el pasado mayo los permisos a Repsol para exportar crudo y derivados de Venezuela, al igual que hizo con la italiana Eni o la estadounidense Global Oil Terminals, las firmas que entonces operaban en el país caribeño junto a la estadounidense Chevron. 

TRUMP OFRECE GARANTÍAS A LARGO PLAZO

En la reunión mantenida en la Casa Blanca, Trump ofreció a estos ejecutivos "protección y seguridad del gobierno" a largo plazo para compañías petroleras nacionales e internacionales y les urgió a invertir en Venezuela. Trump aseguró que el plan es que las empresas petroleras estadounidenses inviertan "al menos 100.000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del gobierno", para revitalizar las infraestructuras en el país caribeño y, con el tiempo, aumentar la producción de petróleo.

La apuesta de Trump por la seguridad para las empresas que decidan invertir en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y el cambio en la presidencia se produce como respuesta a los temores en el sector por la situación de inestabilidad política que atraviesa el país.

En concreto, el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, apuntó durante su intervención en el encuentro en la Casa Blanca que son necesarios "cambios significativos" en la situación de Venezuela para que su compañía pueda invertir en el país caribeño.
“Si analizamos las estructuras y marcos legales y comerciales vigentes hoy en Venezuela, resulta un país poco atractivo para la inversión, por lo que se deben realizar cambios significativos en esos marcos comerciales y en el sistema legal”, aseguró Woods.

Trump, por su parte, invitó también a China y Rusia a comprar todo el crudo venezolano gestionado por Washington "que necesiten" y defendió que su Administración tome control de las ventas de petróleo del país suramericano porque de lo contrario Moscú y Pekín lo hubieran hecho primero.

Además de las cuestiones relacionadas con la industria petrolera, la situación política de Venezuela, que afronta una transición política marcada por la captura de Maduro y la presidencia interina de la que fuera su número dos Delcy Rodríguez, también tuvo protagonismo en el encuentro en la Casa Blanca. Trump aseguró que Rodríguez parece, de momento, "ser un aliado" de su país y que probablemente "seguirá siéndolo".

Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, insistió en que Washington establece tres fases para la transición en Venezuela tras la deposición de Maduro, la primera de ellas, centrada en la estabilización del país caribeño bajo el Gobierno interino de Rodríguez. "La segunda será una fase de recuperación, y luego vendrá la fase final, que consiste en tener una economía normal de nuevo, donde el dinero beneficie a la gente, no a nuestros adversarios ni a elementos de ese país y de todo el mundo que están en contra de nuestros intereses", explicó el secretario de Estado de Estados Unidos.

Sobre la relación con María Corina Machado, Trump aseguró que hablará con ella sobre el posible rol que desempeñe en Venezuela a partir de ahora y la recibirá en la Casa Blanca "el martes o el miércoles". El presidente de Estados Unidos insistió en que se siente "muy honrado" de la visita a Washington la próxima semana de la opositora venezolana y en relación al Premio Nobel respondió a preguntas de los periodistas: "No se me ocurre nadie en la historia que merezca más el Nobel que yo".

Respecto a Groenlandia, otro de los asuntos de la semana, Trump aseguró este viernes que no va a permitir "que Rusia o China la ocupen" por lo que ha decidido "hacer algo" con isla del Ártico, "ya sea por las buenas o por las malas".
Trump insistió en varias ocasiones a preguntas de los medios de comunicación en la Casa Blanca que Estados Unidos hará algo en Groenlandia, "les guste o no," porque si no el territorio danés será conquistado por Rusia y China. El presidente estadounidense planteó que EE.UU. necesita controlar la isla por razones de seguridad porque "ahora mismo alrededor de Groenlandia hay destructores rusos, hay destructores chinos y, además, hay submarinos rusos por todas partes".

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