Algunas de esas empresas son tan potentes como Inditex, Telefónica o Repsol.
Todas están pendientes de cómo se desarrollen los acontecimientos.
Son 60 las grandes empresas de nuestro país que operan sobre el terreno en Venezuela y con algún tipo de intereses comerciales hablamos de más de un centenar. Si tenemos en cuenta las que se operan en el IBEX, son apenas una decena pero de gran calibre como Inditex, Telefónica o Repsol, la multinacional energética española muy vinculada a Venezuela.
Repsol fue una de las grandes afectadas cuando Trump prohibió la salida al exterior del crudo venezolano. La situación actual puede propiciar nuevas oportunidades como también esperan las compañías aéreas Iberia o Air Europa. Dos ejemplos de las que tuvieron que cancelar sus vuelos, también por las sanciones de Washington.
Empresas como Meliá o Hesperia esperan cambios a mejor tras años con el turismo desplomado. Otras históricas son, Telefónica, Mapfre o BBVA con infrestructuras, carteras de clientes e incluso filiales consolidadas. Y tenemos el caso de Acciona, inmersa en la construcción de una de las mayores desalinizadoras de Latinoamérica.
En otro sector, el textil, recordamos a Inditex con una presencia mínima en la actualidad pero en expansión. Todos estos negocios operan ahora con una relativa normalidad, pendientes de sus trabajadores y sin tomar decisiónes a expensas del desarrollo de los acontecimientos.