Declaración institucional del presidente del Gobierno desde Moncloa para valorar los últimos acontecimientos internacionales, después de que este sábado Israel y Estados Unidos lanzaran ataques militares contra Irán y matasen al ayatolá Ali Jamenei.
Tras la escalada de violencia en Oriente Próximo, España rechazó que Estados Unidos utilice las bases militares de uso conjunto de Rota y Morón y el presidente Donald Trump ha respondido, amenazando con un "embargo" a España y un posible corte de toda relación comercial.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que la posición del Ejecutivo frente al conflicto bélico en Oriente Medio desencadenado por los ataques de EE.UU. e Israel a Irán se resume "en cuatro palabras" con un "No a la guerra", el lema que se popularizó con la guerra de Irak de 2003.
Se ha referido en concreto a aquel conflicto "que en teoría se dijo entonces se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global" pero que, ha advertido, "produjo el efecto contrario", con más inseguridad, terrorismo y efectos en la economía global.
"Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces: un mundo más inseguro", ha sentenciado en su declaración institucional sin preguntas desde el Palacio de la Moncloa para explicar la situación generada por la escalada bélica a raíz de los bombardeos de EE.UU. e Israel sobre Irán.
El presidente del Gobierno ha asegurado que España no será "cómplice de algo malo para el mundo" como es la guerra en Irán "solo por el miedo a las represalias de alguno".
Sánchez ha hecho esta advertencia en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa ante la situación provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, a España por su posición ante este conflicto.
(Habrá ampliaciòn)