El Betis cierra su semana más errática con su segunda derrota tras caer ante el Paok en Europa League. Se escapan otros tres puntos de oro en Mendizorroza demostrando que la fortaleza a domicilio ya no es tal.
El Deportivo Alavés celebró su 105 aniversario con un triunfo claro y merecido para salir del descenso y poner fin a su malísima racha frente a un Betis plano y desconocido.
El Alavés hizo un partido serio y convincente que pronto se puso de cara. A los cuatro minutos, Carlos Vicente aprovechó una dejada de Lucas Boyé para batir por bajo a Pau López y adelantar al Glorioso. El cuadro local quiso más y buscó ampliar la ventaja, pero pese a la insistencia, el marcador no se volvió a mover antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el guion se repitió. Nada más arrancar la segunda mitad, Pablo Ibáñez puso un centro medido para que Toni Martínez envió a la red y desató la euforia en las gradas ante un impotente Betis que en las botas de Bakambu y luego el Chimy Ávila fallaba sus ocasiones más claras.
El Deportivo Alavés supo gestionar la ventaja con oficio y madurez. Ya en el tiempo añadido, el Betis recortó distancias por mediación de Abde, pero el marcador no se movió más.
Al Betis se le acercan rivales como la Real Sociedad en la lucha por Europa y dice casi definitivamente adiós, un año más, a sus aspiraciones de estar en la soñada Champions.