Andalucía ahora reúne a José Clemente, ex gerente y jefe de seguridad de Renfe en Andalucía y Extremadura; Carmelo Domínguez, formador de bomberos y fuerzas de seguridad y Antonio José Vázquez, especialista en Psicología Clínica para analizar lo ocurrido en el accidente ferroviario.
El programa Andalucía ahora ha seguido volcado con el accidente de trenes de Adamuz y ha reunido a varios expertos para hablar de las posibles causas del accidente, de la actuación de emergencias y también de las consecuencias que para familiares de fallecidos y supervivientes ha tenido y tendrá esta tragedia.
José Clemente, ex gerente y jefe de seguridad de Renfe en Andalucía y Extremadura ha recordado cómo tuvo que trabajar en el accidente de trenes más mortífero en Andalucía que se produjo en 1972 entre las localidades sevillanas de El Cuervo y Lebrija y se saldó con 86 fallecidos. "Fue un choque entre un expreso con 14 coches tirados por una locomotora de 111 toneladas contra un pequeño tren de cuatro coches de aluminio y panel que dejó a los tres primeros coches en diez metros tragados por la locomotora. Marcó mi vida y me sirvió para cuando ocupe el cargo de gerente de seguridad de Renfe para ser implacable con la seguridad y de que de 2005 a 2023 hubiera cero accidentes".
Sobre las causas, este experto se sigue inclinando por "la vía", ya que desde el primer momento descartó el fallo humano dado que "sé la tecnología que hay hoy y los adelantos en seguridad; en un error del maquinista, el mismo tren vuelve a la vía".
En aquel accidente, se produjo una historia curiosa, la aparición viva de una niña de 6 años diez horas después del accidente. También en este de Adamuz se ha conocido la historia de una niña de 6 años que ha sobrevivido a pesar de que ha fallecido toda su familia con la que viajaba. Sobre ella, Antonio José Vázquez, especialista en Psicología Clínica ha comentado que "en las situaciones traumáticas hay gran variedad de reacciones pero en los niños influye mucho los vínculos con la familia para acompañarla en ese dolor y que se sienta arropada. Es difícil, pero con las condiciones adecuadas se supera, aunque deje marca", ha explicado
Por su parte, Carmelo Domínguez, formador de bomberos y fuerzas de seguridad, se ha referido a la forma de actuar de los servicios de emergencia y sobre todo de los voluntarios, en este caso de los ciudadanos de Adamuz. Lo ha alabado porque "nadie está preparado para un siniestro", aunque ha subrayado que "hay un protocolo común que es salvar vidas y no trabajar con el corazón". En este sentido ha dado un consejo para este tipo de catástrofes y es que "nadie debe sacar de un lugar a un atrapado hasta que lleguen los servicios médicos. Solo se debe tocar la mano, la cana y hablar para consolar".