No tuvo respuesta porque el maquinista ya había había fallecido. Es entonces cuando llama a la interventora, mantienen una conversación en la que le dice "también tengo sangre en la cabeza" y el centro de control toma conciencia de la situación.
El centro de control de Atocha intentó ponerse en contacto con el maquinista del Alvia, después de que el maquinista del Iryo llamara a ese puesto para advertir de la situación sin que se hubiese percatado de que el Alvia ya había pasado y chocado contra los últimos vagones de su tren.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Oscar Puente, ha aclarado así las dudas surgidas por la publicación de unos audios en los que se escucha al maquinista del Iryo llamar al centro de control sin ser consciente de que el Alvia ya había chocado contra su tren.
Puente ha explicado que el centro de control llama al maquinista del Alvia pero sin respuesta, puesto que este había fallecido. Es entonces cuando llama a la interventora, mantienen una conversación y el centro de control toma conciencia de la situación.
"Yo también tengo sangre en la cabeza, tengo sangre en la cabeza" dice el audio publicado por "El País".
De esta forma, esta versión no contradice el hecho de que el descarrilamiento del Iryo y posterior choque del Alvia se produce en apenas 9 segundos, sin que el maquinista del Iryo se percate del choque, razón por la cual no comunica al centro de control lo que realmente había pasado, porque lo desconocía.
En cuanto a las causas del descarrilamiento, que es en lo que está centrada la investigación actualmente, Puente ha detallado que se ha descubierto bajo el tren de Iryo ciertas muescas en los bogies (la estructura en la que van las ruedas) que se repite en todos los vagones iniciales.
En los trenes que pasaron con anterioridad también se han encontrado esas señales, si bien el ministro ha indicado que se han identificado en el lado contrario a las que se ven en el Iryo.