Familiares de María Teresa Fernández abogan por amparar los derechos de los que no están y sacar a las familias del desamparo legal.
En la provincia de Granada hay otras 246 denuncias de desapariciones sin causa aparente.
En la lista nacional de siete mil casos sin resolver de personas desaparecidas está el de María Teresa Fernández, la joven de Motril (Granada) de la que no se sabe nada desde el 18 de agosto del año 2000. Sus familiares llevan años reclamando un Estatuto del Desaparecido que evite a otras familias lo que ellos llevan pasando más de 25 años.
En la provincia de Granada hay otras 246 denuncias de desapariciones sin causa aparente.
La hermana de María Teresa, Mercedes Fernández, ha reivindicado que cuando una persona desaparece deja tras ella a una familia "rota de dolor" y un camino legal desconocido y muy complicado al que deben enfrentarse sin saber nada de leyes.
Han agradecido a la Asociación Quién Sabe Dónde el apoyo que ofrece a las familias en la misma situación, "que nadie olvide que los esperamos, y que nadie espere que los olvidemos, aquí seguiremos luchando hasta nuestro último aliento".
Por su parte, la madre de la joven desaparecida, Teresa Martín, ha señalado que cuando desapareció su hija tuvieron que aprender e informarse de todo poco a poco y ha explicado que "cuando desapareció no sabíamos por dónde empezar, es como la mujer que tiene a su primer hijo, que tiene que aprender de todo, nosotros tuvimos que aprender qué hacía falta para llegar a los juzgados".
Los familiares de la desaparecida han celebrado un acto íntimo y familiar depositando un ramo de flores en un monolito en el parque de los 'Pueblos de América' de Motril, un homenaje que ha servido para recordar que, pese al tiempo transcurrido, siguen buscándola.
María Teresa desapareció el 18 de agosto de 2000 cuando tenía 18 años, después de que su padre la dejara en pleno centro de Motril, cerca de la parada del autobús que la joven iba a coger para encontrarse con su novio en la playa, desde donde tenían pensado desplazarse hasta el recinto ferial para asistir a un concierto del grupo Café Quijano. Su caso sigue abierto.