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Narcolanchas con el sello del misterioso narco Escorpión

Muchas de las narcolanchas que navegan por la zona en la que murieron los dos guardias civiles llevan el sello de Escorpión, un traficante que se esconde en Marruecos.

CANAL SUR MEDIA 13 mayo 2026

La investigación abierta sobre la muerte de los dos guardias civiles en la persecución de una narcolancha en Huelva trata de averiguar los detalles de lo ocurrido. El lugar donde sucedió todo no es desconocido para los agentes. Por allí transitan a diario las embarcaciones cargadas con droga. Muchas de las narcolanchas llevan el sello de Escorpión, un misterioso narco del que se sabe que se esconde en Marruecos.

Desde allí, según informa ABC, controla una importante flota de narcolanchas que han transportado toneladas de cocaína hasta Canarias y la Península. Las investigaciones policiales apuntan a que es el Escorpión quien da las órdenes a los pilotos con las direcciones a las que navegar con los cargamentos, quien recibirá la droga y, también, quien se encargará del combustible para las embarcaciones. Las pesquisas de la Policía Nacional han permitido detectar líneas de teléfono por satélite que utilizan los narcos para coordinar el tráfico de drogas.

La Guardia Nacional Portuguesa colabora con la Guardia Civil en la localización de los narcos implicados en la persecución del pasado viernes en aguas de Huelva. Según ha podido saber Canal Sur Radio, la narcolancha pudo escaparse con dirección a Portugal y alcanzar algún punto de su costa, o bien entrar por la desembocadura del rio Guadiana, donde también moran narcotraficantes portugueses. Habrían evitado de este modo la costa española, donde ya había un amplio dispositivo de vigilancia tras la persecución.

 

 

LAS DOS NARCOLANCHAS, EN ROTA.

Las dos embarcaciones implicadas en la persecución se encuentran inmovilizadas por orden judicial en la base naval de Rota (Cádiz). Allí, los agentes, han comenzado a inspeccionarlas. La que presenta mayores daños es la lancha semirrígida del Servicio Marítimo, que fue embestida por la patrullera Río Antas y en la que se encontraban los dos guardias civiles que han perdido la vida. Otros dos agentes, que también viajaban en la semirrígida, siguen ingresados en el hospital de Jerez.

Navegando a gran velocidad, las narcolanchas perseguidas zigzagueaban para intentar zafarse de la presión de la Guardia Civil, que trataba de darles caza. Según las primeras investigaciones, la persecución se produjo a más de 60 nudos. A unas 80 millas de la costa, la Río Antas hace un viraje y pasa por encima de la otra embarcación de los agentes. El fuerte impacto se produce desde la aleta de popa hacia la banda contraria de proa. El testimonio de los agentes supervivientes y las imágenes de las cámaras que los fallecidos llevaban en sus cascos serán claves para esclarecer lo que ocurrió.

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