Mientras, crece la polémica después de que la candidata socialista a la presidencia de la Junta calificara de "accidente laboral" la muerte de los agentes.
Montero insiste en que se han malinterpretado sus palabras y la oposición lo tacha de "incalificable".
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este miércoles en un acto en la Academia de la Guardia Civil de Baeza (Jaén) que está "rabioso" por la muerte en acto de servicio de los agentes fallecidos mientras perseguían una narcolancha en las costas de Huelva, momento en el que ha sido interrumpido con pitidos y abucheos.
"Comprendo, entiendo vuestro dolor, vuestra rabia, nada puede compensar la muerte en acto de servicio de Germán y de Jerónimo. Y lo entiendo porque yo también estoy dolido. Permitidme, estoy rabioso", ha asegurado el titular de Interior, que ha detenido su intervención unos segundos para añadir que nunca serán "impotentes" frente a la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
"Durante muchos años hemos hecho frente con los instrumentos legales al terrorismo y al narcotráfico, y lo seguiremos haciendo con todos los medios legales precisos", ha señalado el ministro en la jura de bandera de los nuevos cabos y guardias civiles celebrada en la Academia de Baeza.
En declaraciones posteriores a los periodistas ha recalcado que comprende "absolutamente la rabia", puesto que nada que se haga o diga puede compensar el dolor, aunque también ha hecho un llamamiento a la "cordialidad entre todos, a no utilizar a ninguna de las víctimas con fines políticos".
La muerte de los dos guardias civiles está marcando la recta final de la campaña electoral en Andalucía. La candidata del PSOE, María Jesús montero, insiste en que se malinterpretaron sus palabras al calificarlo de accidente laboral. El Gobierno ha salido en su apoyo mientras para la oposición es injustificable. María Jesús Montero vuelve a matizar sus declaraciones sobre la muerte de dos guardias civiles cuando perseguían una narcolancha. Fue en el debate de Canal Sur. Justifica que ningún ministro estuviera en el funeral: fueron la secretaria de estado de seguridad y la directora de la Guardia Civil.
Vox le pide menos palabras y más medios, mientras el PP lamenta la actuación del Gobierno. Una polémica que ha sacudido, en la recta final de campaña, a los 30.000 policías y guardias civiles que hay en Andalucía.