accidente en adamuz
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Los vagones del Iryo y de dos trenes anteriores tenían "marcas" cuyo origen se investiga

El ministro de Transportes ha avanzado que la muesca tiene el tamaño de una moneda y un milímetro de profundidad.

Considera que interpretar que se correspondan con una rotura de vía es "totalmente prematuro", aunque es "una de las hipótesis posibles".

CANAL SUR MEDIA 21 enero 2026

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado que hay "marcas" en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo los que no descarrilaron y "es posible incluso y es algo que se está analizado que los dos o tres trenes que pasaron anteriormente tienen marcas similares".

Sin embargo, los trenes que pasaron más de una hora antes del accidente de Adamuz por el tramo de la vía en el que se cree que se produjo el descarrilamiento del Iryo no muestran en sus ruedas las muescas que sí presentan los que pasaron después por allí, incluido el siniestrado.

Así lo ha detallado este miércoles el ministro de Transportes, Óscar Puente, en una entrevista en TVE, en la que ha detallado que en los 'bogies' (plataforma de eje y ruedas) de los vagones delanteros del Iryo siniestrado sí que se ha descubierto "una muesca de un milímetro de espesor y una cierta anchura de varios centímetros".

Además, esa muesca se repite en todos los 'bogies' de los vagones delanteros, que son los que pasaron por el fragmento de la vía que falta y que se cree que es el punto del descarrilamiento, que se produjo en el sexto vagón y que hizo que el séptimo y octavo, los últimos del tren, invadieran la vía contraria.

"Esto nos puede llevar a pensar que hay algo que ha ido causando" esa muesca, ha explicado Puente, y que "puede haber sido el origen de la causa del descarrilamiento", ya que también se ha observado "alguna muesca parecida" en los "dos o tres" trenes que pasaron con anterioridad.

Sin embargo, los 'bogies' que se han examinado de trenes de Renfe que pasaron por ese mismo tramo "en un margen de tiempo superior a la hora no tienen ninguna de esas marcas", ha asegurado.

Otro dato observado en estos primeros compases de la investigación que "despista" a los investigadores es que en uno de los 'bogies' se observan "dos marcas, pero en el lado izquierdo del tren, no en el derecho, que es donde se aprecian las del Iryo".

En opinión de Puente, interpretar que esas marcas necesariamente se tienen que corresponder con una rotura de vía es "totalmente prematuro", aunque es "una de las hipótesis posibles".

"Van apareciendo nuevas evidencias", ha explicado, para añadir que se están estudiando las resultados que arrojan "los medidores de movimientos laterales que tienen algunos trenes" para "ver si hay algo antes que nos pueda dar alguna pista de lo que ha podido pasar".

LA PIEZA DEL IRYO HALLADA EN UN ARROLLO FUE LOCALIZADA EL LUNES

El ministro ha explicado que la pieza del tren Iryio hallada sumergida parcialmente en un arroyo fue encontrada por personal de Adif el lunes, que él mismo fue testigo y que nadie se la puede llevar del lugar porque pesa 20 toneladas.

En una entrevista en el programa Mañaneros de TVE, Puente ha sido preguntado por una información publicada por The New York Times, que asegura que un fotógrafo captó el martes un 'bogie' -una parte del chasis inferior del tren- en una zona que no había sido ni marcada ni acordonada.

El ministro ha asegurado que la pieza se encontró ya el pasado lunes por la mañana y que él mismo estaba allí. También se encontraba a esa hora en el lugar del accidente el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla.

Puente ha explicado que se dieron cuenta de que faltaban los 'bogies' delanteros del coche 8 y que pidieron un dron para intentar localizarlos en el entorno, pero no hizo falta porque en ese momento un agente de la Guardia Civil les comunicó que creía haber visto "unas ruedas" debajo de un terraplén.

Esa pieza fue examinada por personal de Adif, la Guardia Civil y la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios). Está fotografiada y documentada, ha dicho.

Se cree que los 'bogies' salieron despedidos como consecuencia del impacto, pero eso lo tendrá que determinar la investigación, ha añadido.

Preguntado por el hecho de que la pieza no estuviera acordonada, ha afirmado que pesa 20 toneladas, está en un arroyo y "no es tan fácil que alguien la pueda coger y llevársela debajo del brazo".

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