Casi tres minutos ha estado el PP pidiendo la dimisión de Marlaska. El PSOE respondía con aplausos cada vez más sonoros. Tellado dice que el ministro le provoca "náuseas". Marlaska asegura que no sabía nada y amenaza al PP con llevarle a los tribunales por sus calumnias.
El pleno del Congreso ha vivido este miércoles una convulsa jornada, con gritos de "dimisión" por parte de la bancada del PP dirigidos al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras la querella por un delito de agresión sexual contra el número dos de la Policía, José Ángel González. El ambiente ya estaba caldeado en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo desde que en la tarde de este martes se conociera la citación del director adjunto operativo (DAO) de la Policía tras la querella presentada por una agente por un delito de agresión sexual.
El PP se ha lanzado nada más comenzar el pleno contra el ministro Marlaska, al que el secretario general de los populares, Miguel Tellado, ha exigido su dimisión. "Da náuseas verle a usted sentado en el banco azul, todo un ministro del Interior tapando una presunta agresión sexual, una violación", ha afirmado en su pregunta a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, quien hoy encabezaba la bancada del Gobierno ante la ausencia del presidente, Pedro Sánchez, en viaje oficial a La India. "Feminismo asqueroso el de esta izquierda en contra de prohibir el burka, pero a favor de encubrir violaciones de un mando policial", ha afirmado Tellado.
A su llegada al Congreso, Marlaska ha asegurado que en su departamento desconocían hasta ayer los "graves" hechos denunciados, ha defendido que se actuó de "inmediato" y ha destacado que se ha suspendido a otro comisario que habría coaccionado a la víctima para que guardara silencio.
Posteriormente, ya dentro del hemiciclo y en respuesta a una diputada del PP -quien le ha vuelto a pedir que deje su cargo tras acusar al Gobierno de "encubrir a los violadores"- ha rechazado la petición de dimisión y ha asegurado que solo renunciará si la denunciante no se ha sentido protegida o entiende que él le ha fallado. Ha sido en este momento cuando la bancada del PP al unísono ha coreado el grito de "dimisión, dimisión", que han prolongado durante dos minutos, los mismos que han durado los aplausos con los que -para contrarrestar- los diputados del PSOE y los ministros asistentes al pleno daban su apoyo a Marlaska.
La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, ha pedido silencio a los populares, que golpeaban sus escritorios para enfatizar la petición contra el ministro. "Dejen de maltratar el mobiliario de la casa y la imagen de esta institución", ha reclamado.
También desde las filas de Vox se ha pedido la dimisión de Marlaska. “Si le quedara un mínimo de decencia política, habría dimitido ayer después de conocerse el repugnante escándalo del DAO de la Policía", ha dicho el diputado Ignacio Gil Lázaro.
La tensión no se ha relajado en el hemiciclo y ha vuelto en el turno de las preguntas al ministro de Transportes, Óscar Puente, por parte de los dos diputados populares que le interpelaban. Ambos han pedido también a Marlaska que deje de "aferrarse con desesperación a la silla".
El intercambio de reproches y acusaciones ha sido especialmente intenso en el cruce entre Puente y la diputada del PP Silvia Franco, quien le ha espetado nada más iniciar su intervención: "Señor Puente, si yo fuera una víctima (del accidente de Adamuz) después de escucharle vomitaría".
A partir de ahí el choque entre ambos ha derivado en asuntos varios. "Yo también me pregunto cómo hemos llegado a que el jefe de la oposición sea el amigo de un narcotraficante", ha dicho Puente.
El ministro se ha quejado de lo "perverso" que es que el PP cambie sus preguntas, a lo que la diputada ha contestado: "Perverso es que usted siga siendo ministro con 47 muertos". Y en referencia al accidente del Yak 42, ha espetado al PP: "Metieron a militares en un auténtico ataúd volante".