Después de que un juzgado haya admitido a trámite una querella presentada por una funcionaria policial.
La denunciante sostiene que recibió la orden de acudir a un restaurante a recoger a González en un coche camuflado y llevarlo a su casa, donde la forzó a mantener una relación sexual.
El máximo responsable operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, ha dimitido después de que un juzgado de violencia sobre la mujer haya admitido a trámite una querella presentada contra él, por agresión sexual, lesiones psíquicas y coacciones y malversación de caudales públicos. La denunciante es una funcionaria policial que, presuntamente, recibió la orden en abril de acudir a un restaurante a recoger a González en un coche camuflado y llevarlo a su casa. Allí es donde, según denuncia, se produjeron los hechos, llegando, presuntamente, a mantener una relación sexual completa no consentida. Ambos están citados el próximo 17 de marzo.
El director adjunto operativo (DAO) de la Policía ha comunicado al titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, su decisión de renunciar al cargo que ostenta. Su cargo lo asumirá temporalmente la subdirectora de Recursos Humanos, Gemma Barroso, tal y como establece el artículo 4 de la orden por la que se desarrolla la estructura orgánica y funciones de los servicios centrales y territoriales de la Dirección General de la Policía. Dicho artículo señala que en "los supuestos de vacante, ausencia o enfermedad de la persona titular de la Dirección Adjunta Operativa, corresponde la suplencia a las personas titulares de la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación, de la Subdirección General de Logística e Innovación y del Gabinete Técnico".
La dimisión de González se produce apenas unas horas después de conocerse que el juzgado de violencia sobre la mujer número 8 de Madrid le ha citado a declarar el próximo 17 de marzo tras una querella de una agente por un delito de agresión sexual. Ese mismo día también está citada la mujer para escuchar su relato. El juez le ha citado después de incoar diligencias previas y admitir a trámite la querella en una resolución en la que el magistrado afirma que los hechos "presentan características que hacen presumir la posible existencia de delito/s de agresiones sexuales cuya instrucción corresponde a este órgano judicial".
Según ha informado el abogado Jorge Piedrafita, que representa a la querellante, esta también pide investigar presuntos delitos de coacciones, lesiones psíquicas y malversación.
La agente denuncia que el director adjunto operativo (DAO) de la Policía, con quien mantuvo en el pasado una "relación de afectividad", la agredió sexualmente en una vivienda oficial propiedad del Ministerio del Interior a la que fue presionada a acudir en abril del año pasado y estando de servicio, y después fue coaccionada para que no denunciara los hechos. La querella, que incluye una grabación de audio, subraya las "negativas inequívocas, claras y persistentes" de la agente, alude a la "violencia física" y a la "intimidación ambiental", y denuncia la "situación de aislamiento, superioridad física y autoridad ambiental".