Desde la sala de control de la Confederación Hidrográfica se hace un seguimiento continuo del nivel de los cauces.
El objetivo es proporcionar toda la información posible para que las autoridades puedan actuar con rapidez en caso de peligro para la población.
Andalucía está viviendo momentos muy difíciles a causa de la borrasca Leonardo. En estos días es más necesaria que nunca la vigilancia de ríos y embalses.
Desde la sala de control de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) lo hacen en tiempo real. El objetivo es proporcionar toda la información posible para que las autoridades puedan actuar con rapidez en caso de que los niveles suban peligrosamente. El primer objetivo es evitar riesgos para la población. Hablamos con Nuria Jiménez, directora técnica de la Confederación.
La llegada, casi sin tregua, de varias borrascas atlánticas, y en especial de la última, han elevado el caudal de muchos de los cauces; en muchos puntos se han registrado subidas históricas, con niveles nunca alcanzados desde que hay datos.
Aquí son muy conscientes de que la situación no va a mejorar, ya que se acerca una nueva borrasca, bautizada como Marta.
La preocupación es máxima por este nuevo frente que llega el sábado a Andalucía y que traerá fuertes vientos y más lluvia. Por eso alertan de que en la cuenca lo peor está por venir.