Una docena de redes operan desde Argelia y Marruecos. La costa de Almería ha pasado de ser un punto de tránsito a un nodo logístico por la presión policial en el Estrecho.
La Guardia Civil desmonta una operación de suministro de combustible a narcolanchas en Mojácar. También tuvo que atender al desembarco de más de medio centenar de inmigrantes en la Playa de Los Muertos en Carboneras a tan solo 27 kilómetros de distancia.
La Guardia Civil ha desmontado una operación de suministro de combustible a un grupo de narcolanchas en Mojácar (Almería), en la que también tuvo que atender al desembarco de más de medio centenar de inmigrantes en la Playa de Los Muertos en Carboneras a tan solo 27 kilómetros de distancia. Dos acciones policiales contra organizaciones mafiosas que operan a diario exhibiendo su poder con armas de fuego de gran calibre.
En torno a una decena de narcolanchas o pateras-taxi son avistadas a diario, cuando el Mediterráneo está en calma, en la costa de Almería. Las narcolanchas son las herramientas de un modelo de organización clandestina, celular y descentralizado. Su estructura se basa en la compartimentación estricta de la información: cada célula cumple una función específica y desconoce los detalles operativos de las demás. El objetivo que persiguen es blindar a la matriz en Argelia ante la presión policial.
El análisis de las macrocausas policiales desarrolladas contra el tráfico de inmigrantes y droga advierten de la existencia de una docena de redes que operan desde Argelia y Marruecos. Como proveedores, una veintena de operadores logísticos actúan en Almería. La incautación de armas en las operaciones policiales muestran el desarrollo de la actividad criminal en Almería, que ha pasado de ser un punto de tránsito a un nodo logístico por la presión policial en el Estrecho.
Estas organizaciones mafiosas se han infiltrado en el sistema productivo en Almería a través de explotaciones agrícolas, naves industriales, villas de lujo y saldos masivos intervenidos en operaciones policiales.