El presidente de la asociación de víctimas de la tragedia lamenta en "Despierta Andalucía" que el Senado no les haya facilitado la posibilidad de asistir a la primera sesión de la comisión de investigación.
El presidente de la Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz, Mario Samper, sigue de cerca desde este lunes la comisión de investigación sobre el estado de la red ferroviaria que ha comenzado en el Senado. Lamenta no haber podido estar presente en esa primera sesión. "Pedimos estar allí y se nos negó por lo protocolos, nos dijeron que era tarde, creo que no era tan difícil", lamenta en "Despierta Andalucía".
Les han dicho, explica Samper, que "para próximas convocatorias se nos facilitará" la asistencia. Y aunque no ha podido estar presente en el Senado ha seguido al detalle las primeras comparecencias.
En primer lugar, la de Ignacio Barrón, presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el órgano independiente que trata de aclara lo ocurrido en Adamuz y que ha dicho que se trató de un "hecho fortuito con una carga enorme de mala suerte". Para Samper, esas palabras constituyen una "irresponsabilidad" porque el accidente "es un suceso totalmente evitable, no se puede achacar a la mala suerte".
Además, añade Samper, "contradice el informe de la Guardia Civil que expone que ha sido una cadena de negligencias".
También reacciona el portavoz de las víctimas a las palabras del presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, en la misma comisión del Senado. Afirmó que no va a dimitir porque considera que no ha habido ningún fallo en su gestión.
"Es el máximo responsable" de lo ocurrido, insiste Samper, quien lamenta que "después de tres meses no se ha movido nadie". Las víctimas piden responsabilidades políticas y, entre ellas, la dimisión del ministro de Transportes y del presidente de Adif.