Luis Pedro Marco de la Peña ha comparecido en la comisión de investigación sobre la tragedia ferroviaria del 18 de enero.
"No he hecho nada que por acción o por omisión pudiera haber tenido algo que ver con el accidente", ha asegurado.
El primero en comparecer ha sido el presidente de la comisión independiente que investiga el siniestro, la CIAF, quien asegura que fue un "hecho fortuito con una carga enorme de mala suerte".
El presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), Luis Pedro Marco de la Peña, ha reiterado este lunes en el Senado que no va a dimitir por la tragedia ferroviaria de Adamuz, en la que murieron 46 personas.
Marco ha comparecido en la primera sesión de la Comisión del Senado -creada a instancia del PP, con mayoría en el Cámara Alta- que investiga el accidente de Adamuz y el que, también enero, ocurrió en un cercanías en Gélida (Barcelona) y en el que falleció un maquinista.
Ante esa comisión, Marco ha asegurado que ha hecho "un examen a conciencia" de sus actos y acciones como responsable de Adif y que no ha hecho nada de lo que no se sienta "orgulloso".
"No he hecho nada que por acción o por omisión pudiera haber tenido algo que ver con el accidente", afirmo. "No he encontrado ningún fallo en mi actuación por acción u omisión que pudiera haber evitado o provocado el accidente", ha insistido. El presidente de ADIF ha añadido que, si en el devenir de los hechos, se demuestra lo contrario, presentaría su dimisión.
El senador popular Juan José Sanz Vitorio ha calificado al presidente de Adif como "escudo del ministro de Transportes" y ha vuelto a exigir su dimisión "por dignidad política, personal y humana".
Marco de la Peña ha subrayado su compromiso con la verdad, con saber lo que ha pasado, con los trabajadores de ADIF y con que un accidente así no vuelva a repetirse.
Preguntado por la senadora de Unión del Pueblo Navarro María Caballero por si maneja alguna otra opción sobre las causas del accidente de Adamuz, el pasado 18 de enero, que no sean la soldadura o la rotura del carril, a las que apuntan las investigaciones, ha señalado que manejará las que den las pruebas.
"Me tiene que permitir que me reserve mi opinión porque no aportaría nada. Lo más prudente es esperar a que la actividad judicial tome las determinaciones. Las pruebas nos van a decir cómo y qué se rompió", ha agregado.
"Lo que pido es que se empiece a trabajar en los informes de laboratorio que son los que van a determinar la verdad de las cosas" y también que se permita a ADIF disponer de los datos de las cajas negras de los trenes para que pueda hacer su propia investigación, a la que está obligado por ley.
"Ha habido demasiadas especulaciones y, en mi opinión, se ha generado un daño quizás innecesario a las víctimas, a los heridos y a sus familiares", ha lamentado.
"No se ha demostrado que ha habido mala praxis en ADIF, no se han llevado pruebas, no se ha ocultado nada, no se ha cambiado ni modificado ningún parte y todas las medidas preventivas de mantenimiento se han cumplido escrupulosamente", ha defendido.
Marco de la Peña ha vuelto a explicar que el accidente de Adamuz no se debió a una falta de mantenimiento, pero sí se ha abierto a recibir recomendaciones por parte de la CIAF sobre la necesidad de reforzar o modificar el sistema de inspección de las vías.
De hecho, se están estudian ya ciertas variaciones en los protocolos a la espera de las conclusiones de la investigación, ha añadido.
El presidente de ADIF ha detallado que, en los últimos nueve años (2017-2025, ambos incluidos) se han producido 39 roturas totales en la red de alta velocidad, de las que 17 han sido en desvíos, 10 en carriles y 12 en soldaduras.
También ha recordado que Adif trabaja principalmente con cuatro proveedores tecnológicos: Hitachi (tras la fusión Thales es franco-japonés), Siemens (alemán), CAF (español) y Alstom (francés) y ninguno "nos ha ofrecido ni nos ha demostrado en ningún punto del mundo un sistema automático fiable y en funcionamiento de la detección de roturas de carril".
Antes que el presidente de ADIF, el primero en comparecer ante la comisión del Senado ha sido el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, quien ha señalado que el accidente de Adamuz un hecho "fortuito y con una carga enorme de mala suerte", al ser frecuentes las roturas de carril, pero casi siempre sin consecuencias, y al pasar otro tren por la vía contigua al mismo tiempo.