El jefe de coordinación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en Córdoba nos muestra en "Despierta Andalucía" cómo alivia agua el pantano de Navallana. "El desembalse sirve para que estén más seguros los que viven en la ribera".
El embalse de San Rafael de Navallana, a pocos kilómetros de la capital cordobesa, está aliviando agua para quedarse al 80 % de capacidad y tener un margen de seguridad en previsión de más lluvias durante la primavera. La escena se repite en muchos otros pantanos de la cuenca del Guadalquivir. En "Despierta Andalucía", el jeje de Coordinación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en Córdoba, Pedro Escribano, explica la importancia de estos desembalses controlados.
"El desembalse sirve para que estén más seguros los que viven en las riberas. De lo contrario, no tendríamos hueco para que cuando llegue la punta poder suavizarla, lo que llamamos laminación de la avenida". De esa forma se evita que, ante episodios de lluvias torrenciales como las vividas días atrás, se produzcan grandes y repentinas crecidas del caudal.
En cuanto al estado en el que se encuentran estas infraestructuras, construidas algunas hace muchas décadas, Escribano es claro. "Nuestras presas están bastante sanas". Asegura que no se debe poner en duda el buen estado de estas infraestructuras en España y que tienen un buen mantenimiento. "Les vamos haciendo un lifting a medida que envejecen y las vamos rejuveneciendo".
También analiza Escribano sería conveniente o necesario construir más embalses en la cuenca del Guadalquivir. "Solo en el 50 % de la cuenca tenemos regulación, el resto está en régimen natural, podrían hacerse algunos embalses más".
"Se podría hacer alguna una regulación adicional más, pero cree que esa decisión está en "la sociedad, en el plan hidrológico de la Demarcación del Guadalquivir que está en renovación y con la participación ciudadana".