Un mes después, en el centro recuerdan aquellas horas como una auténtica carrera contrarreloj donde se activó de inmediato el protocolo de catástrofe, coordinando los distintos servicios para atender a los pacientes más graves.
Un mes después del accidente de trenes de Adamuz (Córdoba), 7 personas continúan ingresadas en hospitales andaluces, una de ellas en la UCI. Cerca de doscientas recibieron asistencia sanitaria desde el primer momento y 126 requirieron ingreso. El papel de los centros sanitarios, y en especial del Hospital Reina Sofía de Córdoba fue determinante.
En el centro se recuerdan aquellas horas como una auténtica carrera contrarreloj donde se activó de inmediato el protocolo de catástrofe, coordinando los distintos servicios para atender a los pacientes más graves.
Una presión asistencial máxima, tanto por el número de heridos, como por el impacto humano, según Carmen de la Fuente jefa de la UCI.
Superada la fase más crítica, los profesionales subrayan la alta supervivencia lograda y destacan la coordinación multidisciplinar. Enfermería pone el acento en el acompañamiento emocional a las familias, como explica Francisco Cabello, supervisor de Enfermería de la UCI.
También el personal de limpieza se ofreció voluntariamente desde el primer momento ante la llegada de heridos, según Tamara Abella, del personal de limpieza hospitalaria.
Una respuesta colectiva y una experiencia que han dejado huella en todo el hospital.