ACCIDENTE FERROVIARIO
ACCIDENTE FERROVIARIO

La investigación de Adamuz se centra en las vías y está pendiente de las cajas negras

Un mes después accidente ferroviario hay dos investigaciones abiertas, una policial y otra técnica. Las deficiencias en la soldadura sigue siendo la principal hipótesis. Hasta el momento 34 víctimas han presentado denuncia.

La causa la llega el juzgado número 2 de Montoro que ha abierto 148 piezas separadas, según los partes médicos remitidos por las autoridades sanitarias.

El juzgado está ofreciendo a todos los afectados la posibilidad de emprender acciones judiciales. Además varios partidos políticos, asociaciones civiles y sindicatos han solicitado personarse como acusación popular.

CANAL SUR MEDIA 18 febrero 2026

La investigación del siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba) ocurrido hace justo un mes se centra en las vías donde descarriló el tren Iryo destino Madrid, que en unos segundos colisionó con el Alvia que se dirigía a Huelva el pasado 18 de enero a las 19,45 horas.

A la vez está pendiente la apertura de las cajas negras de ambos trenes en presencia de la autoridad judicial la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos, que lleva la causa y que ahora tramita las denuncias (34) y la pieza separada de acción popular para resolver la admisión de la personación como acusaciones populares de siete entidades, partidos políticos y asociaciones.

A esto se suma el que se han abierto 148 diligencias previas, procedentes de los partes médicos recibidos en el Tribunal de Montoro. A todos ellos se les está realizando el ofrecimiento de acciones, mientras que, un mes después de la tragedia, en la finca aledaña a la zona del accidente continúan los tres vagones del tren Iryo que descarrilaron la tarde del domingo 18 de enero, inmovilizados y precintados por la Guardia Civil, a disposición de la investigación abierta.

El órgano judicial está pendiente de pronunciarse de las distintas cuestiones planteadas, como por parte de la Fiscalía de Córdoba, que ha solicitado que se acuerde la práctica de diligencia de informe pericial a efectos de determinar las causas del accidente, para lo que han propuesto que se designen como peritos a ingenieros de Caminos, Canales y Puertos "sin perjuicio de que, si del resultado de las actuaciones que se practiquen o de las propias pericias, sea necesaria la designación complementaria de otros peritos técnicos en campos más precisos".

Igualmente, el Ministerio Público ha pedido al Tribunal de Instancia que las cajas negras de los dos trenes del suceso se abran ante las juezas que llevan la investigación.

Mientras, la Guardia Civil entregó al juzgado montoreño un informe preliminar. En el mismo se recoge un inventario de todas las evidencias recopiladas por los agentes correspondientes a unas 2.500 fotografías en la 'zona cero', así como las dos cajas negras de los trenes y también la toma de declaración del maquinista del Iryo el del Alvia falleció, de tripulantes y de pasajeros.

La Guardia Civil, que también ha pedido las imágenes de las cámaras del apeadero de Adif en Adamuz y de las internas de los vagones de los trenes, también ha dado cuenta a la autoridad judicial, de otros elementos, como el trozo de vía desprendido de los raíles por donde circulaba hacia Madrid el Iryo el domingo 18 de enero a las 19,45 horas, cuando descarriló y terminó impactando con el Alvia, que circulaba en dirección contraria, con destino a Huelva y que también descarriló.

Ese trozo de vía será analizado en un laboratorio "especializado en tratamiento de material metalúrgico" de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), aunque dándole parte del mismo a la Guardia Civil, que en calidad de policía judicial es la encargada de indagar en las responsabilidades penales.


Las dos cajas negras de los trenes, por su parte, serán volcadas en presencia, tanto de la Guardia Civil, como de la CIAF, ya que son un elemento clave, tanto para la investigación judicial, como para el informe de los expertos de la comisión que tiene como encargo emitir una valoración sobre las causas del accidente y evitar que se vuelva a repetir en el futuro.

Por lo que respecta a la investigación que lleva a cabo la propia CIAF, la misma ha señalado que el carril sobre el que circulaba el Iryo en Adamuz ya estaba fracturado antes del paso del tren, señalando que "se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento" del mismo.

La comisión ha concluido esto al sostener que las muescas encontradas en las ruedas del Iryo y la deformación observada en la vía "son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado", si bien, la CIAF remarca que las hipótesis planteadas en esta actualización "deben ser consideradas provisionales y pendientes de verificación, a través de pruebas adicionales que se prevé realizar en las próximas fases".