Los hospitales de estas capitales andaluzas disponen ya de este tipo de estructuras mecánicas que se adaptan al cuerpo y que han incorporado para mejorar tratamientos
Los hospitales de Sevilla, Granada, Córdoba y Málaga disponen de exoesqueletos pediátricos. Se trata de unas estructuras mecánicas que se adaptan al cuerpo y que han incorporado para mejorar tratamientos.
Imitan el movimiento humano, son dispositivos que permiten acciones físicas de movilidad a menores con enfermedades neuromotoras y raras. Se abre una vía que posibilita una mejora terapéutica y que ayuda a su calidad de vida.
Alan Josué es un niño de cuatro años. Su falta de movilidad en las piernas está relacionado con un nacimiento prematuro, ocurrido antes de las 28 semanas de gestación. La rehabilitación con el exoesqueleto en el Hospital Regional de Málaga, ofrece una esperanza nueva a los padres. Con tres sesiones de 45 minutos, la evolución es patente, según los padres.
A los evidentes beneficios físicos para el niño se añaden los psicológicos y emocionales, que se extienden a la familia y al equipo de profesionales de distintas áreas que trabaja en su rehabilitación.