En Níjar los vientos, que han superado los 100 kilómetros por hora, se han llevado por delante los plásticos y han destrozado muchas estructuras.
Un equipo de "Andalucía Directo" ha visitado la zona y ha hablado con los agricultores, que intentan evaluar las pérdidas que está acarreando este invierno tan lluviosos y tan ventoso.
Las borrascas que de manera casi ininterrumpida están afectando a Andalucía están causando cuantiosos daños en la provincia de Almería. En los invernaderos de Níjar los vientos, que han superado los 100 kilómetros por hora, han destrozado además muchas estructuras.
Un equipo de "Andalucía Directo" ha visitado la zona y ha hablado con los agricultores, que intentan evaluar las pérdidas en la producción que está acarreando este invierno tan lluviosos y tan ventoso.
Es uno de los peores inviernos que recuerdan por aquí, nos aseguran. A la lluvia, que casi no ha parado durante las últimas semanas, sobre todo desde el paso de la borrasca Joseph, se han añadido las fuertes rachas de viento que acompañaron al paso de la borrasca Kristin, que obligaron a activar el aviso rojo.
Baldomero, uno de los agricultores afectado, nos muestra cómo el viento, la lluvia y el granizo han agujereado los plásticos de sus invernaderos, aunque la estructura ha resistido. No así los cultivos; las plantas han quedado arrasadas y podridas, al caerle el agua encima. Y, al quedarse sin cobertura, el frío acabará por helarlas.
En otros casos, como el de David, los daños suponen la pérdida de crecimiento de las matas de berenjenas que cultiva; los frutos serán más pequeños, con lo cual "el mercado automáticamente no los quieren".
En otras parcelas de Pujaire se han producido daños por la caída de dos torres eléctricas de alta tensión sobre los invernaderos.