"LA MAÑANA DE ANDALUCIA"
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Crisis en el sistema ferroviario: expertos y víctimas analizan el accidente de Adamuz

Juan Carlos Vélez ha entrevistado en La mañana de Andalucía al doctor en ingeniería e infraestructuras del transporte Alberto García Álvarez y a Lola Beltrán, superviviente del tren Alvia.

26 enero 2026

El reciente accidente ferroviario de Adamuz ha puesto bajo la lupa el estado de las infraestructuras en España. En La mañana de Andalucía el doctor en ingeniería e infraestructuras del transporte Alberto García Álvarez ha señalado que existe un "mar de fondo" que evidencia una degradación del sistema desde hace años, mientras que Lola Beltrán, una de las pasajeras que sobrevivió al impacto en el tren Alvia, describe una experiencia de "desconcierto" y "caos", subrayando que la magnitud del suceso pudo haber sido mucho peor.

García Álvarez ha querido dejar claro que el sistema ferroviario español es, en términos generales, "objetivamente muy seguro, muy muy seguro". A pesar del reciente accidente, el experto sostiene que la seguridad es una característica intrínseca del modelo ferroviario actual. No obstante, cree que la separación entre infraestructura (ADIF) y operación (Renfe) ha sido el inicio de la degradación del sistema, al no aplicarse mecanismos de coordinación eficaces permitidos por la ley.

Según el experto, se ha priorizado el gasto de fondos europeos en obras innecesarias que no mejoran las prestaciones, en lugar de invertir en mantenimiento y reposición de activos críticos. "Cualquier idea buena es imposible de aplicar porque ya hemos hecho un sistema anquilosado completamente" por la burocracia, afirma el ingeniero.

En cuanto a la capacidad del sistema, el experto critica que la liberalización se haya impulsado sin adecuar previamente las estaciones, talleres y andenes. García Álvarez destaca un dato alarmante: tras las obras de mejora, el tiempo de viaje entre Madrid y Sevilla es hoy 25 minutos superior al de hace tres décadas. Para él, la seguridad no solo depende de los protocolos técnicos, sino de una reforma profunda y reinvención del modelo ferroviario para que sea eficiente y rápido.

Desde la perspectiva de los afectados, Lola Beltrán ha relatado el horror vivido dentro del vagón tras un "frenazo en seco" que la desplazó por el pasillo. "Me levanto, está todo oscuro, gritos y mucho desconcierto", recuerda la pasajera, quien junto a otros compañeros tuvo que romper ventanas y puertas para poder salir del tren ante el temor de que el convoy pudiera incendiarse. Beltrán califica como un "milagro" que los pasajeros de su vagón resultaran prácticamente ilesos dada la gravedad del choque.

Finalmente, la superviviente lamentó la demora en la respuesta de emergencia, indicando que el primer efectivo de la Guardia Civil tardó cerca de una hora en llegar al lugar. Pasaron casi cuatro horas desde el accidente hasta que pudo ser trasladada a una zona segura en el pueblo.

A pesar del trauma, esta onubense quiso destacar la solidaridad de los vecinos de Adamuz, quienes se volcaron en ayudar a los heridos y trasladarlos, así como la atención psicológica recibida posteriormente por parte de Renfe. "Se han portado todos muy bien", ha señalado.

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