El dato contrasta con las afirmaciones del Fondo Monetario Internacional que dice que hay que prepararse para lo peor y que las previsiones económicas de crecimiento serán revisadas a la baja por el efecto por el conflicto.
Trump lanza nuevas amenazas a Irán para que abandone cualquier posible cobro de tasas a los petroleros que transiten por el estrecho de Ormuz, basándose en "informaciones" no confirmadas sobre las presuntas tarifas impuestas
Donald Trump insiste en la dimensión comercial de la guerra y lanza nuevas amenazas a Irán para que abandone de inmediato cualquier posible cobro de tasas a los petroleros que transiten por el estratégico estrecho de Ormuz, tras supuestas "informaciones" no confirmadas sobre presuntas tarifas impuestas a las embarcaciones que deseen cruzar por ese enclave que conecta los golfos Pérsico y de Omán.
"Hay informaciones que indican que Irán está cobrando tasas a los petroleros que atraviesan el estrecho de Ormuz. Más les vale que no lo estén haciendo y, si lo están haciendo, más les vale que dejen de hacerlo ahora mismo", ha advertido el inquilino de la Casa Blanca en un mensaje publicado en su red social.
Dice el presidente de EEUU que Irán no está cumpliendo su parte del alto el fuego, pero los datos revelan que las petroleras estadounidenses han incrementado un 30 % sus ventas y beneficios desde el inicio de la guerra.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional dice que hay que prepararse para lo peor y que las previsiones económicas de crecimiento serán revisadas a la baja por el efecto y las consecuencias de la guerra.
"Los bancos centrales deben estar preparados para endurecer (sus políticas monetarias), y es fundamental reconocerlo. No pueden permitirse que la inflación se descontrole", aseguró Georgieva en su discurso que sirve de inauguración a las reuniones de primavera que el FMI y el Grupo del Banco Mundial (BM) inician la próxima semana en Washington en un panorama marcado por el conflicto en Oriente Medio.
A su vez, Georgieva instó a analizar con detenimiento una situación muy cambiante y marcada por el golpe que está recibiendo la oferta global de hidrocarburos y pidió no precipitarse.
La directora gerente del FMI apuntó que antes del estallido de la guerra, el pasado 28 de febrero, la economía global venía de mostrarse muy resistente al embate de la agresiva política comercial estadounidense y que venía respaldada por el impulso de la fuerte inversión en el sector de la inteligencia artificial (IA).
Pese a las rebajas en perspectivas de crecimiento que el FMI dará a conocer el martes en su nuevo Informe de Perspectiva Global, Georgieva afirmó que la profundidad del impacto macroeconómico de la guerra dependerá de la solidez del aparentemente endeble alto el fuego que acordaron esta semana Washington y Teherán, aunque admitió que no se podrá superar un escenario como este "sin sufrir algún daño".
"Lo que sí sabemos es que el crecimiento será más lento, incluso si la nueva paz es duradera", admitió Georgieva.