Las sucesivas borrascas están provocando daños en las plantaciones y falta de mano de obra procedente de Marruecos por los cortes del tráfico marítimo en el Estrecho.
El campo, ya se sabe, es muy sensible a la meteorología. La sucesión de temporales en el inicio de campaña de frutos rojos está complicando la situación en la provincia de Huelva.
Daños en las plantaciones y falta de mano de obra procedente de Marruecos por los cortes del tráfico marítimo en el Estrecho son las principales consecuencias. Y es que 4.000 temporeros marroquíes no pueden cruzar a España por los temporales.
Febrero arranca en las plantaciones de berries onubenses con un déficit de temporeros de más de cuatro mil personas. Vienen cada año de Marruecos pero Joseph, Kristin y ahora Leonardo impiden a la naviera transitar por el estrecho.
Poca mano de obra y destrozos en estructuras, sobre todo por el viento, hacen daño a un fruto muy delicado, que además necesita del sol para madurar y ofrecer todo su esplendor.
Inevitablemente, la campaña terminará en primavera y por tanto con este panorama será más corta. Los agricultores cruzan los dedos para que los temporales que quedan hasta entonces sean más espaciados y benevolentes.