Con aplausos y la emoción a flor de piel terminaba el discurso de Liliana Sáenz, hija de una víctima del accidente de Adamuz que en representación de los 45 fallecidos pronunció un mensaje desgarrador.
Terminada la misa funeral, los Reyes quisieron dar consuelo durante casi hora a los familiares de las víctimas de la tragedia.
Huelva dio este jueves una lección de dignidad desde el dolor con el funeral en recuerdo de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz, con la presencia de los Reyes de España. Con aplausos y la emoción a flor de piel terminaba el discurso de Liliana Sáenz, hija de una víctima del accidente de Adamuz que en representación de los 45 fallecidos pronunció un mensaje desgarrador. Terminada la misa funeral, los Reyes quisieron dar consuelo durante casi hora a los familiares de las víctimas de la tragedia.
Sin duda, las palabras de Liliana Sáenz de la Torre no dejaron a nadie indiferente en el funeral religioso que se ofició en el Pabellón Carolina Marín de Huelva. Agradeció la solidaridad y el cariño recibidos y aseguró que solo conocer la verdad les podrá ayudar a superar el duelo y evitar que se repita otra tragedia igual. Acompañada por su hermano y con el recuerdo de su madre en un rosario junto a una rosa blanca, su voz temblorosa pero firme fue la de todos.
Los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz han expresado este jueves su compromiso de "luchar desde la serenidad" por "saber la verdad" de un siniestro que se ha cobrado la vida de los que han definido como "los 45 del tren". Así lo expresó en el tramo final de la misa funeral en nombre de las familias de todas las víctimas ante las más de 4.000 personas que han seguido una ceremonia presidida por los Reyes y con presencia institucional de tres ministros del Gobierno de España y del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, junto al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, entre otras autoridades.
Sáenz ha iniciado su intervención reivindicando que esta misa era "el único funeral que cabía en esta despedida, pues la única presidencia que queremos a nuestro lado es la del Dios que hoy aquí se ha hecho presente en el pan y el vino, bajo la mirada de su madre, en su advocación" de la Virgen de Cinta, en alusión al aplazado homenaje de Estado pactado por el Gobierno y la Junta de Andalucía para el 31 de enero y que sigue sin fecha tras las reticencias de las familias.
"Huelva es una tierra mariana. Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos mayor consuelo. Gracias a los que nos acompañáis por amor, por compasión, por empatía, gracias incluso a los que lo hacéis por agenda", ha comentado antes de expresar su agradecimiento al "pueblo de Adamuz, ese pequeño rincón que nunca olvidaremos y al que nos sentiremos unidos para siempre".
Durante su discurso, Sáenz ha agradecido también la labor de las instituciones que se pusieron "de frente desde el minuto cero, soportando el caos y los envites de nuestra propia angustia", aunque no ha evitado reprochar a la "lentitud de la información" porque "siempre es mejor saber que imaginar". También ha hecho una crítica velada al clima político en España al afirmar que las 45 víctimas "eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo y no nos estábamos dando cuenta".
DISTANCIA ENTRA LAS FAMILIAS Y EL GOBIERNO
La lección de dignidad y elegancia que ofreció ayer la sociedad onubense no oculta el malestar que existe entre las víctimas. Se preguntan y quieren saber si el accidente de Adamuz era evitable. Reivindican que se conozca la verdad de lo sucedido y denuncian "negligencia" por parte del Gobierno frente a la defensa que hace el ministro Óscar Puente de su gestión.