El presidente de la Junta atendió a Canal Sur visiblemente emocionado. Los allegados le trasladaron dos peticiones claras: “Encontrar algo de paz interior, algo de sosiego dentro del sufrimiento”, y, sobre todo, “que se sepa la verdad, que haya transparencia sobre ese accidente”.
Huelva vivió este martes una jornada marcada por el dolor, la solemnidad y el respeto en el acto de homenaje a las víctimas del trágico accidente ocurrido el pasado día 18. Sin tratarse de un funeral de Estado, la presencia de los Reyes otorgó a la ceremonia un carácter institucional excepcional, con la asistencia de numerosas autoridades, aunque con la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tras el acto, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, atendió a Canal Sur visiblemente emocionado y destacó la sobriedad del homenaje. “Hemos estado ante una ceremonia muy sobria que ha conjugado respeto y al mismo tiempo dolor”, afirmó, subrayando que durante la jornada “se ha respirado sufrimiento, el dolor de muchas familias rotas, de muchas historias de vida que han quedado truncadas por ese maldito accidente”.
Moreno relató el impacto personal de reencontrarse con algunos de los familiares de las víctimas, “familiares que han perdido un hermano, una hermana, un hijo, una madre”, y reconoció que se trata de “una ruptura que nunca se va a superar en la vida”. Según explicó, los allegados le trasladaron dos peticiones claras: “Encontrar algo de paz interior, algo de sosiego dentro del sufrimiento”, y, sobre todo, “que se sepa la verdad, que haya transparencia sobre ese accidente”.
“El saber qué ha sucedido es muy importante para ellos”, señaló el presidente andaluz, quien añadió que algunos familiares incluso le han pedido que se presione para esclarecer las causas de la tragedia y evitar que vuelva a repetirse. Un mensaje que coincidió con el trasladado durante la ceremonia por el obispo Sierra, centrado en la verdad, la justicia y la no repetición.
Juanma Moreno puso también en valor la respuesta ciudadana y el comportamiento ejemplar del pueblo andaluz. “Hoy hemos visto la capacidad de dignidad que tiene nuestro pueblo”, afirmó, destacando “la seriedad, la sensatez y la serenidad” con la que se desarrolló el acto. Para el presidente, la ceremonia fue “prácticamente una misa funeral de Estado”, en la que se pudo percibir “rabia contenida, pero con respeto” y “una organización digna”.
La jornada concluyó con un mensaje unánime compartido por autoridades y ciudadanos: la necesidad de que se conozca la verdad de lo ocurrido, que se haga justicia para las víctimas y que tragedias como esta no vuelvan a suceder.
