El cambio climático, la competencia con las medusas o la proliferación de plásticos en el Mediterráneo pueden estar detrás de esa pérdida de calidad que los científicos vienen detectando desde hace al menos una década.
El Centro Oceanográfico de Málaga alerta de que la sardina del Mediterráneo no alcanza los índices de calidad del pasado. Los plásticos, el cambio climático y la competencia de las medusas son algunos factores que pueden influir.
Esa pérdida de calidad la vienen detectando los investigadores de este centro al menos desde hace diez años, según explica uno de esos investigadores, José Carlos Báez. "Afecta incluso al sabor y a la cantidad de grasa", asegura.
Los expertos barajan varias hipótesis sobre este cambio. La competencia con las medusas por el plancton que les sirve de alimento es uno de los factores que se investigan.
También estudian las causas de la disminución de las capturas de concha fina, pero parece que los motivos son distintos a los cambios detectados en la sardina.
"En el caso de la concha fina sí está localizado el problema", explica Báez. "No es tanto la sobreexplotación, sino un virus o bacteria que le haya afectado".