Barea es uno de los hosteleros que tuvieron que dejar sus negocios en el aire cuando el pueblo fue evacuado. En "Despierta Andalucía" nos cuenta cómo ha sido el regreso y cómo afrontan los comerciantes la vuelta a la normalidad.
Después de once días evacuados en Ronda (Málaga), la mayor parte de los vecinos del municipio gaditano de Grazalema ha podido volver este lunes a sus casas. Ahora queda mucho trabajo por hacer para ir recuperando la normalidad tras las intensas lluvias que han afectado a toda la zona de la sierra de Cádiz y de la serranía de Ronda.
En "Despierta Andalucía" hablamos con José María Barea, vecino de Grazalema, un pueblo que vive esencialmente del turismo. Él es uno de los muchos empresarios que tuvieron que dejar sus negocios en el aire, cerrando la puerta sin saber qué se iban a encontrar a la vuelta.
En el pueblo "hará falta limpiar y poner todo un poco en orden, pero está todo perfecto", asegura.
Dueño de dos restaurantes, Barea nos cuenta que lo primero que hizo al llegar fue ir a sus locales a ver cómo estaban y que lo encontró todo bien, salvo los productos perecederos. "Lo de las neveras hay que tirarlo todo", algo que ya tenía previsto.
Durante estos días evacuados en Ronda, José María se ha encargado de ayudar en las tareas de intendencia, tanto de comida como de ropa. "Había cocineros de Ronda y muchos voluntarios", recuerda.
Ahora toca hacer cuentas de las pérdidas económicas. "Los seguros sociales llegarán a primeros de mes y los gastos que conlleva tener dos negocios abiertos con 22 personas...", enumera.
"A la hora de abrir el negocio, una de las cosas que nos tiene retenidos es el estado de las carreteras", explica, ya que "hay accesos a Grazalema, pero hay muchas carreteras que están muy dañadas".
Y respecto a la fecha en la que va a reabrir sus restaurantes, asegura que "cuanto antes". "Vamos a valorar hoy qué necesitamos", con la idea de empezar dentro de unos días o como mucho dentro de una semana.