Entrevista en "Despierta Andalucía" a Javier Durán, agente de la Guardia Civil retirado, que durante un año estuvo infiltrado en una organización de narcotráficos, en una época en la que no existía aún la ley de agente encubierto
Javier Durán es Guardia civil retirado especializado en la lucha contra el tráfico de drogas. Formó parte de lo que ahora conocemos como UCO y aunque nunca combatió desde el mar sí que estuvo infiltrado casi un año en una red de narcotráfico, en una época en la que no existía la ley de agente encubierto. En una entrevista en "Despierta Andalucía", Durán , ha dicho que "la falta de medios es un mal endémico"
"El delincuente parece que siempre va por delante, porque se juega muchísimo dinero, y en esta carrera del gato y el ratón, pues siempre hay que ir avanzando y los medios deben ser proporcionales al ámbito al que nos enfrentamos. No se puede perseguir una lancha con una barco a remo ni ir a una guerra con pistolas de agua", ha señalado.
Destaca Durán que los narcotraficantes "no temen a la Guardia civil porque no les va a pasar nada":" Es mucho más lo que les puede pasar dentro de la organización si pierden una narcolancha y el dinero que supone que lo que les va a ocurrir si le detienen. Es decir, la ley hay que cambiarla y si no, aplicarla en su totalidad"
No se muestra partidario del incremento de las penas porque "nunca ha reducido la delincuencia" pero insiste en que "la aplicación de las penas sí que la reduce".
Javier Durán ha explicado que las narcolanchas "llevan miles de kilos de droga y que eso supone mucho dinero" en el mercado. Los pilotos pueden recibir hasta 50.000 euros por transporte : "Pero es que además, para ellos es una especie de ascenso el participar en persecuciones de este tipo. Han conseguido salvar el cargamento, han participado, además, en muertes de agentes de la guardia civil, son de alguna manera reconocidos en la organización, es un premio para ellos además del premio económico", explica.
Indica que la situación es similar a la del País Vasco con ETA. "Es una cuestión de seguridad nacional y se le tiene que poner freno o vamos por muy mal camino".