El avance demuestra que este tipo de análisis sobre el terreno podría realizarse directamente en otros planetas con condiciones ambientales similares, como Marte, sin necesidad de traer las muestras a la Tierra. Los resultados refuerzan la idea de que los tubos de lava marcianos podrían haber actuado como refugios de vida al ofrecer protección frente a la radiación y condiciones ambientales más estables que la superficie del planeta. Además, el estudio confirma que estos entornos son laboratorios naturales que sirven para diseñar estrategias de búsqueda de pruebas de vida extraterrestre.