Los populares, con mayoría en la Cámara Alta, solicitaron la comparecencia urgente del ministro de Trasportes y del propio presidente del Gobierno, aunque Pedro Sánchez está previsto que lo haga en el Congreso y a petición propia.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece este jueves en el Senado a petición del PP para dar cuenta de los accidentes ferroviarios en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), además de los incidentes continuados en el servicio de Rodalies en Cataluña.
La comparecencia se produce once días después del accidente de Adamuz, que provocó la muerte de 45 personas y mantiene suspendida la alta velocidad entre Andalucía y Madrid, y nueve después del siniestro de Gelida, donde falleció un maquinista y provocó la suspensión durante varios días del servicio de Rodalies.
El PP registró el pasado lunes las comparecencias urgentes en la Cámara Alta, donde tienen mayoría, del ministro y también del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Sin embargo, el Gobierno decidió que fuera Puente quien acudiera a responder este jueves al Senado, ya que tiene la capacidad de elegir qué miembro del Gobierno acude a la comparecencia.
El presidente lo hará en el Congreso y a petición propia el 11 de febrero, según han indicado fuentes gubernamentales.
El Gobierno anunció el miércoles que prevé recuperar el servicio de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla en unos diez días, tras haber recibido ya autorización judicial para reponer la infraestructura en el tramo del siniestro, aunque la fecha definitiva dependerá de cómo evolucione la meteorología.
Para agilizar las obras, el Gobierno realizará una Declaración de Emergencia, utilizado solo en situaciones excepcionales y que permite contratar libremente, sin necesidad de un procedimiento formal, aunque luego se debe informar al Consejo de Ministros en un máximo de 30 días de las actuaciones realizadas.
La Comisión de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que investiga el accidente, apoya la tesis de que el siniestro se produjo por un defecto en una soldadura de los carriles de la vía, mientras espera que el gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, le explique por qué en su día se habló de renovación integral de la línea Madrid-Sevilla, pese a que no se cambió toda la vía.