Imagen inédita que nos deja el temporal. La presa está casi al cien por cien. Hay casi 200 desalojados de Jimena de Líbar, Cortes de la Frontera y Benaoján. La Junta lanza un mensaje de tranquilidad. El agua va directamente al sistema de cuevas que hay debajo.
Imagen nunca antes vista. La presa de Montejaque desagua por primera vez, 100 años después de su construcción, tras llegar a unos 30 centímetros de su cota máxima. El agua va directamente al sistema de cuevas que hay debajo. Ocho kilómetros de galerías. El caudal, según técnicos de la Junta, es de 200 metros cúbicos por segundo. Hay 150 vecinos desalojados en Cortes de la Frontera, Jimena de Líbar, Benaoján y, desde esta madrugada, otros 12 de la Estación de Cortes de la Frontera.
Los vecinos esperan noticias con inquietud y preocupación. La Junta de Andalucía insiste en lanzar un mensaje de tranquilidad al que se suman los Ayuntamientos de la zona. La propia orografía del terreno, las cuevas por donde se desaloja el agua y los desalojos preventivos evitan, dicen, el riesgo para la población.
En cualquier caso, la vigilancia del caudal del río Guadiaro es permanente. Ahí va a parar, en última instancia, el agua desembalsada. También la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias vigilan la presa, mientras Endesa, empresa titular de la infraestructura, realiza labores técnicas.
Esta presa 'fantasma' no llegó nunca a cumplir su función, producir electricidad. Nunca había acumulado tanta agua, a 25 centímtros de su cota de coronación.