La llegada de la pleamar durante la tarde ha hecho subir el nivel del río pero no se han consumado las peores previsiones.
Las autoridades piden no bajar la guardia ante la próxima marea.
La preocupación se ha instalado este martes en la localidad onubense de Ayamonte tras la crecida del río Guadiana, alimentada por las abundantes lluvias, el agua liberada desde el pantano portugués de Alqueva y la coincidencia con la pleamar. Aunque finalmente el río no llegó a desbordarse, la situación obligó a extremar la precaución en varios puntos del municipio.
Los vecinos de la barriada marinera de Canela, situada a escasos metros del Guadiana y que tuvieron que abandonar sus casas al mediodía, ya han vuelto a ellas. El riesgo de desbordamiento fue especialmente alto a primera hora de la tarde, cuando coincidieron la marea alta y el aumento del volumen de agua evacuado desde embalses como Alqueva, así como los onubenses de Múrtiga y Chanza.
Aunque el regreso a la normalidad ha sido posible en Ayamonte, la preocupación persiste. “Hasta mañana a las seis de la mañana, que es la siguiente pleamar, no hay que bajar la guardia”, advertían las autoridades, si bien esta noche la marea será de menor coeficiente.
Donde la tarde ha resultado más complicada ha sido en Rosal de la Frontera y en Sanlúcar de Guadiana, donde el aumento del nivel del agua ha hecho saltar las alarmas. De hecho, el punto más crítico de la crecida del Guadiana se sitúa ahora “unos 40 kilómetros río arriba”, en Sanlúcar, mientras que en Rosal preocupa especialmente el estado del río Chanza. “El punto más conflictivo es el puente del Chanza, que tiene un caudal muy alto”, señalaban desde el operativo de emergencia, que incluso ha tenido que rescatar embarcaciones a la deriva.
Los temporales también están dejando su huella en la costa onubense. En El Portil, el fuerte oleaje golpeó con violencia las construcciones de primera línea de playa durante la tarde. Solo las viviendas protegidas por escolleras han resistido mejor el embate de unas borrascas que siguen manteniendo en alerta a buena parte de la provincia.