Numerosos vecinos acuden a la capilla ardiente instalada en el pabellón municipal de la localidad onubense para despedir a sus vecinos, fallecidos en el accidente de Adamuz. Padre. madre, hijo y un sobrino perdieron la vida. Sobrevivió la hija menor, de 6 años.
Aljaraque (Huelva) ya despide a los cuatro miembros de la familia Zamorano-Álvarez fallecidos el pasado domingo en el trágico accidente ferroviario que tuvo lugar en Adamuz (Córdoba) en la capilla ardiente que se ha instalado en el pabellón polideportivo de Aljaraque (Huelva).
Los féretros con los retos mortales del matrimonio Pepe Zamorano y Cristina Álvarez, su hijo Pepe de 12 años y su sobrino Félix, de 23, llegaron a la localidad onubense la noche de este miércoles procedentes de Córdoba, donde cientos de personas que los esperaban durante horas.
Tras su llegada, han sido colocados en el interior del pabellón y se ha abierto la capilla ardiente por la que pasan desde entonces numerosos vecinos, allegados y amigos de esta localidad y de Punta Umbría, a la que también estaba muy arraigada la familia, para darles su último adiós.
Para ello, en coordinación con la Policía Local, Protección Civil, la Guardia Civil y los servicios de infraestructura, se ha organizado un itinerario que está permitiendo que la despedida se está realizando de forma ordenada.
La misa funeral se celebrará este jueves a las 11:00 horas en el mismo pabellón municipal.
El grupo familiar estaba compuesto por cinco personas, los cuatro fallecidos y una menor, la segunda hija de la pareja, de seis años, única superviviente de la tragedia.
Este no es el único punto de la provincia en la que se vela y se despide a víctimas del accidente. En los tanatorios de Huelva capital se hace lo propio con otras tantas, así como en Isla Cristina y se prevé que a lo largo de los próximos días vayan regresando el resto de fallecidos que se ha cifrado en un total de 28.