Los daños más graves se han registrado en infraestructuras de regadío, estructuras de explotaciones agrarias, invernaderos y caminos rurales.
La Junta ya ha aprobado ayudas por valor de mil millones.
Las últimas lluvias torrenciales y los fuertes vientos registrados en las últimas semanas han provocado en el campo andaluz pérdidas de unos 3.500 millones de euros. Afectan, sobre todo, a infraestructuras de regadío que han desaparecido o han quedado inutilizadas, así como a estructuras de explotaciones agrarias, invernaderos y caminos rurales.
Son datos de COAG, que añade que agricultores y ganaderos no han tenido tiempo de recuperarse entre un episodio y otro de borrascas.
Desde la Junta se destinarán 700 millones de euros en ayudas directas adicionales y cerca de 300 millones para la mejora de infraestructuras y caminos. En total, alrededor de 1.000 millones de euros.
Las explotaciones afectadas ascienden a unas 33.000 y los daños alcanzan a cerca de 530 kilómetros de caminos rurales.
Hay pérdidas en todas las provincias andaluzas. En Sevilla, por ejemplo, la situación es crítica y la producción se verá gravemente afectada por las inundaciones en campos de naranjos y almendros.