Las viviendas están junto a un barranco y las lluvias han provocado el desplome de un muro trasero.
Los afectados están realojados con otros vecinos y en un hotel de Alfacar, a la espera de una evaluación oficial del estado de sus casas.
Diez familias de la localidad granadina de Nívar han tenido que desalojar sus viviendas por los corrimientos de tierras provocados por el temporal.
La rápida intervención de los bomberos ante el derrumbe de un muro de una casa y el análisis de la situación han aconsejado al desalojo de las viviendas colindantes. La familias están realojadas y esperan el resultado de los informes técnicos para saber cuando vuelven a sus hogares.
La alarma surgió ante el desplome de los muros de la parte trasera de una vivienda de la calle Pretiles. El hecho de encontrase junto a un barranco y que las lluvias continúan son las razones por las que los técnicos han recomendado el desalojo temporal, según ha explicado el alcalde de Nívar, Joaquín Carmona, que ha pedido a la Diputación de Granada que evalúe la situación para buscar soluciones.
Los vecinos del pueblo han realojado en sus casas a gran parte de los afectados y a otros están en un hotel de Alfacar. Al desconcierto y preocupación del desalojo mismo, se une la situación más vulnerable de algunas familias. Sandra Ramírez explica cómo afecta el desalojo a sus hijos. "Tengo dos mellizos que son autistas. Son de rutinas y los cambios bruscos no les favorecen en nada".
La solidaridad de los vecinos aflora en esta circunstancias. Algunos llevan provisiones y ropas a los afectados, mientras esperan una evaluación oficial del estado de sus viviendas para saber cuando podrán volver a sus hogares.