La A-372 se cerró por las borrascas y dejó aislada a la pedanía.
Los vecinos de este enclave de la sierra de Cádiz, que vive del turismo, hacen balance de pérdidas.
Después de un mes incomunicados por carretera, este din de semana los vecinos de la pedanía de Benamahoma (Grazalema, Cádiz) celebran la reapertura de la carretera A-372, una vía que comunica El Bosque con esta población y que había quedado intransitable tras las borrascas.
En este enclave de la sierra de Cádiz, que vive del turismo, son muchos los que ahora hacen balance de pérdidas. Después de semanas cerrados, los restaurantes ya tienen casi todas las mesas reservadas. Por fin ven la luz al final del túnel.
Benamahoma es un paraíso para el turismo rural. Muchos vienen hasta su fuente de los tres caños atraídos por la pureza del agua de los manantiales o por los senderos que rodean el rio Majaceite.
Pero durante un mes la carretera de entrada ha permanecido cerrada por la caída de árboles y los deslizamientos de tierra que hacían imposible el tráfico tras las borrascas.
Los vecinos lo han pasado mal. Solo un bar ha permanecido abierto durante este tiempo. El cierre ha provocado pérdidas en la hostelería, aunque también ha habido cosas positivas, nos explican.
Ahora los vecinos intentan pasar página mientras miran al cielo, esperando que se mantenga despejado.