El consejero de Presidencia ha indicado que aunque el nivel del Guadalete está estable, la situación es muy peligrosa aún en las zonas rurales de Jerez. Se han habilitado las instalaciones de Chapín por si hay que hacer más evacuaciones.
La Junta ha activado dispositivos especiales ante el riesgo de incomunicación en Benamahoma y Alcalá del Valle por desprendimientos.
El consejero de Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, ha indicado que la cota del río Guadalete se mantiene estable pero aún no podrán volver a sus casas los mas de 600 vecinos desalojados en la zona rural de Jerez.
"El elevado caudal y el nivel rojo del río ha provocado el desalojo de más de 600 personas en Jerez que ayer tuvieron que dejar sus casas y se les mantiene en albergues y hoteles. Además contamos con instalaciones en Chapin por si hubiera más desalojados"
El consejero ha hecho un llamamiento a la responsabilidad porque, "aunque no ha habido incidencias durante la noche", la bajada del río ha sido mínima, solo 3 centímetros. "No ha crecido pero tampoco está bajando prácticamente", ha dicho por lo que nos lleva al plan de emergencias a mantener los desalojos de todas las familias."
"No hay posibilidad de que vuelvan a sus casas", ha advertido Antonio Sanz, quien ha recordado que en la situación actual, con el Plan Territorial de Emergencias Local (PTEL Jerez) activado en Fase de Emergencia y Situación Operativa 2, la orden de desalojo es "obligatoria" en las zonas que se hayan marcado por estar próximas al río y a zonas inundables.
Este jueves se desalojaron a 650 vecinos de las zonas rurales de Portalillo, El Portal, Las 500, La Corta, La Greduela, La Ina, Los Cejos del Inglés, Las Pachecas, Los Lagos, Repastaderos, Zarandillas, Lomopardo, Mesas del Corral y Cañada del Carrillo, estando en vigilancia Magallanes, La Guareña y Rajamancera.
En materia de infraestructuras, ha indicado que permanecen afectadas 18 carreteras de la red de la Diputación de Cádiz y siguen cortados pasos inferiores y ramales de la A-381 en la zona de Jerez. Sí se han reabierto, en cambio, las carreteras de Jimena, Castellar y San Martín del Tesorillo, en el Campo de Gibraltar.
La Junta ha activado dispositivos especiales ante el riesgo de incomunicación en Benamahoma y Alcalá del Valle por desprendimientos.
En Benamahoma podría cortarse el acceso desde El Bosque, que se sumaría al ya clausurado desde Grazalema, por lo que se ha desplegado un operativo sanitario, de seguridad y emergencias, con previsión incluso de evacuaciones por helicóptero si fuera preciso. También en Alcalá del Valle se trabaja para habilitar accesos alternativos tras daños en la red viaria.
Respecto a los embalses, Sanz ha explicado que el de Bornos ha reducido su volumen en tres hectómetros cúbicos y se sitúa al 89 % de su capacidad, con el objetivo de rebajarlo al 80 % mediante desembalses controlados ante la previsión de nuevas lluvias. Ha destacado que el pico de ese desagüe ya ha llegado a Jerez sin provocar nuevas subidas del río.
En la presa de Guadarranque el nivel ha descendido por debajo del aliviadero, lo que ha permitido el regreso a sus casas de más de 400 vecinos desalojados en esa zona, mientras que en Charco Redondo no hay riesgo para la población.
El consejero ha advertido de que, aunque remitan las precipitaciones de forma puntual, el terreno permanece muy saturado y existe riesgo de desprendimientos, caídas de árboles y aumentos repentinos de caudal por escorrentías.
Ha pedido limitar desplazamientos y extremar la precaución, especialmente en la Sierra de Cádiz.
La Junta mantiene activado el Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones en fase operativa 1 y prevé nuevas reuniones de seguimiento ante un fin de semana con previsión de lluvias y posibles episodios intensos a partir de mediados de la próxima semana