Seis meses después de salir del hospital, este vecino de San Fernando ha perdido doscientos kilos.
Ahora ya puede levantarse solo y hacer tareas domésticas.
Seis meses después de salir del hospital, José María Fernández, un vecino de San Fernando (Cádiz) con obesidad mórbida, ha perdido doscientos kilos. Llegó a pesar 360, y ahora ya puede levantarse solo y hacer tareas domésticas.
Aún le queda camino por recorrer pero ya hace planes de futuro, como sacarse el carné de conducir o salir a una calle que no pisa desde hace cuatro años. Hemos estado con él.
La imagen de su evacuación por una ventana en una operación especial de los bomberos dio la vuelta al mundo. Por eso el hecho de que ahora pueda levantarse del sillón es ya en sí mismo una noticia.
Asegura que su mejor regalo de Reyes ha sido ese, poder levantarse y andar, su gran objetivo desde hace mucho tiempo, además del cambio físico.
Después de un año en el hospital, se ha quedado en menos de la mitad del peso que llegó a tener. Y aunque arrastra varias secuelas, como la elefantiasis que tiene en un pie, hoy ve su pasado como una pesadilla de la que ya se ha despertado.
Fueron cerca de seis meses prácticamente postrado, en los que no se podía mover para nada, ni siquiera para ir al baño, recuerda. Ahora ya se puede agachar y llegar al suelo, algo totalmente imposible entonces.
José María hace planes y entre ellos está sacarse el carné de conducir cuando le mejore el pie, y salir a una calle que no ve desde hace cuatro años.
Espera que dentro de un año pueda salir y entrar y hacer vida normal, sin depender de nadie. También planea montar una asociación para ayudar a personas con el mismo problema.