En la operación de la Policía Nacional ha sido detenido el cabecilla de la trama.
Se le atribuyen delitos contra los derechos de los trabajadores y falsedad documental.
Los jornaleros trabajaban sin permisos de residencia ni de trabajo y sin contrato.
Un grupo criminal dedicado a la explotación laboral de ciudadanos extranjeros, que se encontraban en España en situación irregular, ha sido desarticulado por la Policía Nacional en Dos Hermanas (Sevilla), donde trabajaban en la recogida de mandarinas en una finca cercana a este municipio. En la operación han sido liberadas 45 personas.
Las víctimas trabajaban sin haber sido dadas de alta en la Seguridad Social y en condiciones que no cumplían las medidas mínimas de seguridad, según ha informado este martes la Policía Nacional.
La investigación de la denominada Operación Naranjal comenzó a finales del año pasado, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la posible existencia de una finca en la que se podrían estar cometiendo delitos contra los derechos de los trabajadores por parte de una empresa.
Tras las primeras averiguaciones, la Policía verificó que se trabajaba en la recolección de mandarinas de manera irregular, al encontrarse el personal laboral sin permiso de residencia, ni de trabajo y sin contrato.
Los investigadores detectaron que a las 45 víctimas en la finca les constaba un número de identificación de extranjeros (NIE) que no se correspondía con su filiación, sino que pertenecía a otros ciudadanos extranjeros que habían sido dados de alta fraudulentamente en la Seguridad Social, sin que estuvieran realmente realizando dicha jornada de trabajo.
Durante la inspección, los agentes detuvieron al responsable de la organización, al que se le imputan los delitos contra los derechos de los trabajadores y falsedad documental.