Están pendientes de los últimos análisis que permitan volver a faenar. El cierre afecta a 32 barcos que suponen un centenar de trabajos directos.
El sector pesquero de La Línea está muy pendiente de la reapertura de los tres caladeros de mariscos bivalvos que siguen cerrados desde que se produjo el vertido procedente del buque OS35, varado en Gibraltar. Un cierre que afecta a 32 barcos que suponen un centenar de trabajos directos.
Fueron los mismos pescadores los que, por precaución, antes incluso del cierre del caladero, decidieron no salir a faenar. Los resultados de los análisis sobre la presencia de hidrocarburos en las aguas deben conocerse en las próximas horas.
El sector tiene previsto pedir ayudas de carácter extraordinario y urgente para los armadores y tripulantes afectados por el cierre de los caladeros.
Por su parte, el Consejo de Contingencia de Gibraltar ha acordado desactivar el "estado de incidente grave" tras ser informado por el capitán del Puerto de que la situación se mantiene estable y, "dado que la mayor parte del combustible ya ha sido extraído del buque", por lo que "la operación pasa de la fase de emergencia a la de recuperación".
En cuanto a la retirada del combustible, Gibraltar ha indicado que se está trabajando, en la medida de lo posible, para consolidar el combustible que queda en varios depósitos pequeños en el tanque de diésel vaciado anteriormente a estribor y bombearlo a la barcaza de lodos. Además, se están realizando pruebas para evaluar si hay más residuos extraíbles en el Tanque 1 Centro Estribor.
Así, una vez que se hayan retirado todos los residuos extraíbles de los Tanques 1 y 2, los equipos de salvamento revisarán los espacios vacíos y los espacios no pertenecientes a tanques para detectar la eventual presencia de combustible procedente de fugas que pueda haber quedado atrapado como resultado de la inmersión del buque.
En cuanto a la retirada del petróleo a la deriva, el Gobierno de Gibraltar ha señalado que continúan las operaciones de limpieza del combustible en la cubierta del buque y dentro de la primera barrera de contención. Además, ha añadido que las manchas de vertido que hay dentro de la segunda barrera son manejables y se están retirando con barreras sorbentes.
Asimismo, ha asegurado que ya no hay combustible saliendo del navío y desplazándose hacia el lado oeste del Peñón.