Cierres en la Alhambra y Sierra Nevada, caída de las reservas en Córdoba por la falta de AVE, terrazas vacías en Sevilla y pueblos como Grazalema con todo cerrado.
Tras un 2025 récord se teme que el sector sufra un importante revés de cara a 2026.
El turismo, uno de nuestros principales motores económicos de Andalucía, podría resentirse en 2026, después de un 2025 que fue un año de récord con más de 30.000 millones de euros de ingresos derivados del sector.
El listón está muy alto con los datos del año pasado. En 2025 el turismo generó cuatro de cada diez empleos que se crearon. Las cifras fueron históricas: nos visitaron casi 38 millones de turistas.
El gasto medio diario por persona que visitó Andalucía fue de 87,35 euros, un 7 % ciento más que en 2024. Y la media de días que se quedaron con nosotros fue de seis.
Estos datos confirman el lugar que ocupa Andalucía como uno de los destinos turísticos preferidos del sur de Europa. Prácticamente la totalidad de los municipios andaluces recibieron turistas en algún momento del año.
El consejero de Turismo, Arturo Bernal, ha mostrado su preocupación por el futuro del sector, por los efectos que puedan tener los temporales sufridos desde principios de este año 2026, que ya están provocando pérdidas.
Ante esta preocupación, la Junta de Andalucía ha pedido este martes al Gobierno de España incluir al sector turístico dentro de la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil (zona catastrófica) debido a las graves afectaciones que le han provocado el paso de las borrascas en las últimas semanas.
Antes de participar en la Conferencia Sectorial de Turismo en Madrid, el consejero Bernal, ha indicado que la declaración aprobada en el Consejo de Ministros "se queda corta, ya que solo se refiere a viviendas y vías de comunicación" de los municipios afectados por el temporal.
En Granada, la Alhambra cerró durante dos días y Sierra Nevada, en plena temporada alta, suspendió su actividad cinco jornadas consecutivas en unas pistas en las que se siguen trabajando para recuperar la normalidad.
Las borrascas también han dejado muchas terrazas vacías y a la hostelería le cuesta cubrir gastos, lamenta el presidente de la Asociación de Hosteleros de Sevilla, Alfonso Maceda.
La situación es especialmente grave en la sierra de Cádiz. Negocios perdidos y un municipio al completo, el de Grazalema, desalojado. Quienes viven del turismo ven con incertidumbre el futuro y ni siquiera saben cuándo podrán volver al trabajo.
A todo ello se suma que en Córdoba los hoteles registran una caída del 70 % de las reservas en fines de semana, agravada por la suspensión de los trenes de alta velocidad con Madrid tras la tragedia de Adamuz.