El escritor nos habla en "Despierta Andalucía" de su nuevo libro.
Es la historia del militar africanista fusilado en Sevilla en 1936 por orden de Queipo de Llano.
"Un personaje de novela, que no hay que inventar, estaba ahí y casi nadie nadie lo conoce".
El último libro de Lorenzo Silva convierte en protagonista a un personaje secundario de la historia de España, el general Miguel Campins. Un militar africanista que se mantuvo leal a la República y acabó fusilado por orden de Queipo de Llano en 1936 en Sevilla. "Es un personaje de novela, que no hay que inventar, estaba ahí y casi nadie nadie lo conoce", explica el escritor en "Despierta Andalucía".
La novela, titulada 'Con Nadie. Vida y destino del general Campins', recorre la vida de este militar hasta su fusilamiento. Fue un nieto del propio Campins quien le habló de él, quien le hizo adentrarse en la historia de un hombre cuya vida -dice Silva- estuvo marcada por "la soledad y la dignidad, que le acompañaron hasta la ejecución".
Un personaje que no apoyó el golpe del 36 y cuya "obsesión era que no se derramara sangre, ni de sus hombres ni de los ciudadanos, porque había visto morir a muchos en África. Tenía ese sentido del deber", explica Silva.
El prolífico escritor demuestra una vez más su capacidad de documentar las historias que cuenta en sus libros pero esta vez, además, ha contado con testimonios únicos. "He tenido algo más, la memoria oral de las mujeres de la familia, su nieta y su hija pequeña. He podido conocer al hombre, que vive en una soledad personal enorme gran parte de su vida". Huérfano desde muy pequeño, creció en internados -explica Silva- se casó a los 36 años. "Consigue formar una familia y al final de su vida se da cuenta de que la ha perdido por su vida como militar y sus compañeros lo engañan, lo destituyen y lo matan".
"Es un personaje secundario de la historia y convertirlo en protagonista permite iluminar ese periodo de la historia de una manera especial. Y permite iluminar también a esos grandes personajes como Francisco Franco, que tuvo una vida paralela a la de Campins durante 20 años".
Existió una larga relación entre Franco y Campins desde que coincidieron "por primera vez en combate en 2012 en el conflicto marroquí", explica Silva. Pero ni siquiera su relación con el dictador pudo al final evitar su fusilamiento por orden del general Queipo de Llano. La historia quiso que el desconocido Campins fuera ejecutado el mismo día que Federico García Lorca.