En "Los Reporteros" nos acercaremos esta semana a una de las profesiones con mayor siniestralidad en España, los buzos, un trabajo que ha popularizado la película 'Los tigres' de Alberto Rodríguez
Una profesión entre 4 y 14 veces más peligrosa que la minería. El 48,5% de los accidentes son mortales
Trabajan en condiciones extremas, son profesiones invisibles y donde cada jornada empieza con una certeza: el riesgo siempre está ahí. Hablamos de los buzos profesionales. Esta semana en "Los Reporteros" conocemos más sobre esta profesión.
A simple vista, el mar parece en calma. Pero ahí abajo, la realidad es otra. Con hasta 40 kilos de equipo, visibilidad nula y riesgo constante .Las corrientes cambian sin avisar. Y el cuerpo soporta una presión constante. Trabajan guiándose por el tacto y la experiencia. Cada inmersión tiene sus propias reglas. Y también sus riesgos. Acompañamos en su día a día a un equipo de Moeve (la antigua Cepsa) en la monoboya de Huelva, donde asisten a grandes petroleros.
Un trabajo exigente, silencioso y lleno de riesgos, que durante años ha permanecido oculto bajo el agua hasta ahora que ha dado el salto al cine.
Su historia ha inspirado “Los Tigres”, la nueva película de Alberto Rodríguez. Edu, buzo profesional sirvió de referencia y no solo eso sino que fue el doble de Antonio de la Torre en las escenas de inmersión y asesoró al equipo para dotar de realismo a la historia. Ahora que la película recoge los galardones cosechados, Edu sigue en las profundidades.
En España las cifras no son claras. El sector señala que apenas llegan a los 3.000 profesionales. Su siniestralidad está por encima de cualquier otro trabajo. Una profesión entre 4 y 14 veces más peligrosa que la minería. El 48,5% de los accidentes son mortales. Desde los años 80, se han registrado más de 50 muertes. Cada año, de media, dos buzos no regresan a la superficie.
Estefania lleva desde los seis años buceando. Es una de las pocas mujeres buzo que hay en España. Elena, su hermana es la capitana. Ella es además instructora. Sabe bien que en situaciones límite mantener la calma lo es todo. Ahora vive en Omán, ligada a la preservación del entorno marino.
Su padre, con 78, lleva 50 años bajo del agua. Es toda una institución. Fue marino mercante y se formó en la Armada en Cartagena. Montó la primera escuela de buceo de España en Madrid y fue la marina mercante quien le pidió montar el primer curso oficial. Desde 1981 no ha parado de instruir. También a los GEAS. Hoy hasta su escuela en Benalmádena vienen alumnos de todo el país. Es uno de los 5 centros homologados para formar a buzos profesionales en Andalucía. La tecnología es ahora su aliada. Buzos que sostienen, en silencio, lo que otros ni siquiera vemos.