El programa viaja hasta la aldea de Cuenca, en la provincia de Jaén, y el municipio de Nívar, en Granada, para conocer las historias de dos personas que han decidido cambiar la ciudad por el mundo rural.
La primera parada de "Los Repobladores" nos lleva a Cuenca (Jaén), una pequeña pedanía del municipio de Hinojares, donde vive Andrés, de 50 años. Tras una vida marcada por la movilidad y el trabajo en el sector tecnológico en ciudades como Glasgow, Atenas, Londres o Huesca, decidió regresar a España en busca de una mayor calidad de vida. Desde Escocia compró una casa en este enclave rural, atraído por el bajo precio de la vivienda, y dejó atrás su empleo y su rutina urbana.
Andrés llegó a Cuenca junto a su pareja, un escocés de 39 años que también decidió iniciar una nueva etapa en Andalucía. Ambos buscaban tranquilidad, contacto con la naturaleza y un estilo de vida más pausado. Tras un año en el pueblo, continúan en pleno proceso de adaptación, pero se muestran felices y con intención de quedarse todo el tiempo posible. Actualmente están rehabilitando su vivienda y desarrollan un proyecto de turismo rural sostenible, ligado al cultivo ecológico del olivar y la producción de AOVE, siempre desde el respeto al entorno natural.

El viaje continúa en Nívar (Granada), donde conocemos a Mercedes, de 47 años, que llegó al municipio hace dos décadas procedente de la capital granadina. Bióloga de formación, trabajó como educadora ambiental y fue directora gerente de un centro de visitantes del Parque Natural Sierra de Huétor, pero pronto descubrió que la vida urbana no encajaba con su forma de entender el mundo.
Con 28 años decidió mudarse definitivamente a Nívar y seguir vinculada a la educación ambiental desde el ámbito rural. Hace seis años puso en marcha el proyecto de su vida: el Tren del Patrimonio, una iniciativa innovadora que combina ciencia, historia, divulgación, literatura y poesía para dar a conocer el patrimonio cultural e histórico de 23 municipios de la provincia de Granada. Para hacerlo realidad, Mercedes obtuvo el carnet de autobús a los 44 años y es ella misma quien conduce este tren turístico con capacidad para 54 personas.
El proyecto genera además sinergias con empresas locales, como agricultores, ganaderos, hosteleros y restauradores, y colabora con colegios, asociaciones de mujeres y personas con discapacidad, entre otros colectivos. Madre de tres hijos adolescentes, Mercedes y su familia tienen claro que Nívar es su hogar y no se imaginan viviendo en ningún otro lugar.