El cartel lo abre los días 4 y 5 de junio el doble concierto con todo vendido de Aitana, pero también contempla las actuaciones hasta finales de julio de estrellas como Maroon 5, Sting, Robbie Williams, Lenny Kravitz, The Prodigy o Jamiroquai, entre otros.
A pocos días de que comience la sexta edición del Icónica Fest en la Plaza de España de Sevilla, su director y fundador, Javier Esteban, ha destacado en "La mañana de Andalucía" el crecimiento sin precedentes de una cita que ya supera los 300.000 tiques vendidos para este año.
El 4 y 5 de junio arranca el Festival con la doble actuación de Aitana y todas las entradas vendidas. Con una previsión de asistencia que sobrepasa los 350.000 espectadores, Esteban afirma con orgullo que "posiblemente vamos a hacer el evento musical nacional con más asistencia de público", un hito alcanzado en apenas seis años de trayectoria.
La programación de este año cuenta con 31 conciertos de primer nivel, incluyendo artistas internacionales de una enorme dimensión como Maroon 5 -tras dos años de gestiones- Sting, Robbie Williams o Lenny Kravitz, entre otros.
Según explica su creador, el festival ha logrado que la ciudad sea una parada obligatoria en las giras globales: "Se ha convertido en una cita ineludible cada vez que un artista internacional viaja a España, pasar por Sevilla", un objetivo que formaba parte de las intenciones originales del proyecto para posicionar a la capital andaluza en la escena internacional.
Más allá de los grandes nombres, el festival ha conseguido transformar el verano sevillano atrayendo a un 60% de público local, revirtiendo la tendencia de años anteriores donde la asistencia sevillana era mínima. Esteban subraya que el objetivo siempre fue crear una identidad propia y familiar. "Hemos trabajado mucho para que el sevillano se sintiera orgulloso del proyecto, que lo hiciera suyo y a partir de ahí que venga el público de fuera", logrando que familias enteras disfruten de los espectáculos en un entorno patrimonial único.
El éxito de Icónica también se refleja en su magnitud logística, con cerca de 2.000 personas trabajando en cada jornada de concierto para garantizar la sostenibilidad y el cuidado de la Plaza de España.
Ante el volumen de lo conseguido, Javier Esteban confiesa la mezcla de vértigo y satisfacción que supone dirigir el festival número uno del país. "A mí me tiembla la pierna muchas veces, pero bueno, prefiero pensar poco", mientras ya se prepara para el cierre de esta edición que culminará el 18 de julio con la actuación de Sting.