Los restos han sido descubiertos en el yacimiento de Wadi Moghra, en el norte de Egipto, una zona donde hasta ahora no se habían encontrado evidencias claras de simios de este periodo. Por eso, este fósil es el primer registro confirmado de un simio en el norte de África durante el Mioceno temprano, ampliando así el mapa geográfico de estos animales en la prehistoria.