La doctora Paloma Gil analiza en "Gente de Andalucía" el impacto del famoso fármaco Ozempic tras la expiración de su patente y la futura llegada de versiones genéricas.
El fin de la patente de la semaglutida, el medicamento que se dispensa bajo el nombre de Ozempic, abre la puerta a versiones genéricas más baratas del más famoso fármaco para adelgazar.
La expiración de la patente de la semaglutida, hasta ahora controlada por la farmacéutica danesa Novo Nordisk, marca el inicio de una nueva etapa en la lucha contra la obesidad al permitir la futura comercialización de versiones genéricas más económicas con lo que los tratamientos podrán pasar de los alrededor de 300 euros mensuales a unos 15 euros.
Según la doctora Paloma Gil, endocrinóloga y nutricionista, este medicamento representa un avance histórico, ya que "es un fármaco que llevábamos esperando muchísimos años" y "un descubrimiento que yo creo que va a cambiar la vida de muchísimas personas".
La experta ha destacado en "Gente de Andalucía" que, más allá de la pérdida de peso, el fármaco mejora el metabolismo, reduce el riesgo cardiovascular en más de un 20% y favorece la función renal.
El funcionamiento del medicamento es complejo, actuando a nivel metabólico, cerebral y digestivo para reducir la sensación de hambre y mejorar la gestión de la insulina. No obstante, la doctora Gil advierte sobre los peligros de tratar la obesidad de forma banal o únicamente estética. Gil explica que "mejora la salud de tu hígado, mejora cómo funciona tu insulina, tu azúcar. Mejora en general tu metabolismo", pero insiste en que estos beneficios deben ir acompañados de una supervisión profesional para evitar efectos adversos como problemas digestivos o desnutrición.
Uno de los mayores riesgos señalados por la doctora es el uso indiscriminado del fármaco sin cambios en el estilo de vida, lo que puede llevar a la pérdida de tejido muscular en lugar de grasa. La endocrinóloga subraya que "si tú no comes, tú no estás perdiendo grasa, tú te estás desnutriendo, entonces estás empeorando tu salud". Por ello, recalca que el tratamiento debe ser responsable y personalizado, advirtiendo que "tomarlo al tuntún y sin supervisión médica es un poco atrevido" debido a que la gente, por perder peso, a veces descuida los pilares fundamentales de la salud.
De cara al futuro, aunque la llegada de los genéricos democratizará el acceso al tratamiento, Gil estima que todavía habrá que esperar "unos años" para su plena disponibilidad en Europa ya que el fin de la patente empieza en países como India, China, Brasil, Sudáfrica, Canadá o Turquía.
Finalmente, defiende que, aunque es una excelente noticia que el fármaco llegue a más gente, debe hacerse "siempre con responsabilidad" para que el paciente no pierda de vista la necesidad de mantener hábitos saludables a largo plazo.