Asegura que negocia el final de la guerra y aplaza su ultimátum para reabrir Ormuz al viernes. Teherán niega esas conversaciones directas y afirma que el presidente de EEUU ha hecho ese anuncio para contener y calmar los mercados.
Irán ha atacado el norte de Israel con bombas de racimo. Israel contraataca bombardeando Teherán y el sur de Líbano.
Donald Trump asegura que negocia el final de la guerra con Irán y que su ultimátum para reabrir Ormuz se aplaza al viernes. Teherán niega esas conversaciones directas y esta madrugada ha atacado el norte de Israel con bombas de racimo. Israel contraataca bombardeando Teherán y el sur de Líbano.
La tregua de cinco días que ha anunciado se debe, dice, a que hay negociaciones con el régimen de los ayatolás que marchan muy bien. Lo ha dicho antes de visitar Graceland, la casa en Memphis del músico Elvis Presley, del que se ha declarado fan. Irán niega que haya contactos directos con Washington y asegura que Trump ha hecho ese anuncio para contener y calmar los mercados.
Lo cierto es que el Pentágono ha enviado 2.500 marines más a la región para sumarse al amplio despliegue militar estadounidense.
Israel también saca pecho y Netanyahu recuerda que piensa conseguir sus objetivos de guerra y forzar el cambio de régimen en Irán, cuya capacidad militar, asegura, estaría destruyendo. Pero las sirenas han sonado esta madrugada en Tel Aviv y Haifa, atacada con bombas de racimo por Irán. Netanyahu vuelve a bombardear Teherán y también el sur de Líbano, avisa de que destruirá viviendas para frenar las amenazas de Hezbolá.
Los mercados y la bolsa andan desquiciados con los vaivenes de Donald Trump, que asegura que reabrirá el estrecho de Ormuz y lo controlará en el futuro junto al próximo ayatolá, como ha hecho con Venezuela y Nicolás Maduro.